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Empieza la semana 131 de Cambiemos al frente del Poder Ejecutivo. Difícilmente haya una más complicada que la que da este lunes su inicio. Y hay varios factores, económicos, sociales y políticos que la explican. En materia económica, este martes se dará a conocer la famosa "letra chica" del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que significó que el gobierno tuvo que usar, ante el primer inconveniente financiero, lo que consideraban la "bala de plata".

Los 50.000 millones de dólares que consiguió del organismo le permitirá pasar por un "veranito", pero deberá sacrificar actividad económica, convalidar mayor inflación y, sobre todo, realizar un ajuste mucho más fuerte y rápido de lo que planeaba. En resumen: menos obra pública, caída de salarios reales, y apretón fiscal a gobernadores.

La crisis no es ajena si de política se trata. El miércoles, en la Cámara de Diputados, se debatirá la despenalización del aborto, el proyecto más polémico -puertas adentro- que afrontó Cambiemos. Y ello se explica por la división que reina entre sus propios legisladores. De un lado, Daniel Lipovetzky y Silvia Lospennato, ambos diputados nacionales por el PRO, ya dieron a conocer que votarán a favor de la despenalización del aborto.

En la vereda de enfrente del propio Cambiemos, Carmen Polledo -presidenta de la Comisión de Salud- es la cara visible del voto en contra. Y aquí vale recordar que a mediados de febrero, cuando el presidente de la Nación, Mauricio Macri, fue claro: "Estoy a favor de la vida, pero no se lo impongo a nadie".

Y la calle, lo social, siempre le fue ajeno a Cambiemos. El jueves es la fecha elegida por Camioneros y las CTA (entre ellos, docentes y estatales) para llevar adelante un paro nacional. La huelga puede extenderse si la CGT define este martes acompañar la medida, aunque, desde Azopardo, estiman que "puede que no haya novedades hasta fin de mes". Esto llevaría un respiro, al menos de semanas, en Balcarce 50, donde ya abrochan sus cinturones.