Año 1906, es decir, hace mas de 100 años en la ciudad alemana de Tübingen, se celebraba un congreso de psiquiatría. Un médico aleman alto elegante desconocido practicamente, pidió la palabra, de 41 años. 

Se notaba, a pesar de que él trataba de ocultarlo, un dolor. Pero su dolor no se ocultaba. El dolor físico lástima claro, Pero él espiritual desgarra. Comenzó su ponencia diciendo: "Perdón a ustedes por esta referencia personal, Hace 4 años que he perdido a mi esposa, Cecilia de 38 años, la única mujer que ame en mi vida, me ha dejado tres hijos pequeños y el recuerdo emocionado de lo que fue hasta los 30 años. Los últimos ocho ya era otra mujer. Su memoria que era privilegiada la fue perdiendo, al igual que su orientación su capacidad hasta para aprender cosas simples, era doctora en filosofía, recibida con medalla de oro. Su dulzura se tornó en agresividad y depresión. Su dinamismo en apatia. Posteriormente le fue costando caminar e incluso tiempo despúes expresarse. No poseo el nombre de la enfermedad, pero con mi propia desgracia personal creo poder afirmar, que podría identificar la enfermedad que tenía mi mujer, en otros seres humanos".

Este médico se llamaba Alzahimer. El mal que afecta a millones de personas en el planeta lleva su nombre. Había estudiado antes las enfermedades mentales relacionadas con la arteroesclerosis y la vejez.

En una autopsia practicada meses antes de ese congreso en pacientes con severa demencia, el gran médico, descubrió graves anomalías en el tejido cerebral. Este mal que suele aparecer después de los 60 años, aunque también puede aparecer en otros edades.

Se popularizó con la muerte de la afamada actriz Rita Hayworth, quien falleció a los 65 años con la apariencia de una mujer de 90 años. El doctor Alzheimer se graduó, actualmente la enfermedad de Alzheimer se conoce y se trata en todos los paises del planeta. Un rasgo auténtica modestia se dio cuando le propusieron asociarse su nombre a la enfermedad.

Rita Hayworth tenía Alzheimer y falleció a los 65 años.

Cuando un profesor lo propuso en la academia de medicina de Berlin, el propio descubridor de la misma enfermedad pronunció un discurso, se opuso firmemente a que le colocaran su apellido al citado mal. Argumentó al negarse, que si bien el habia detectado que no era la demencia senil la que provocaba los sintomas, no habia podido descubrir todavia las reales causas de la enfermedad.

Decía: "En la larga escalera que nos llevará a encontrar el porque se origina esta enfermdad he aportado solo el primer peldaño. Ustedes saben, agregaba, que la Cruz de Hierro es la maxima condecoracion que otorga Alemania. Si yo encontrara una Cruz de Hierro extraviada y la colocase en mi solapa, sentiria que estoy apropiandome de algo que no me corresponde".

Hermosas y humildes palabras de un grande de la ciencia y la dignidad, y por eso quise traerles hoy la figura de este insigne cientifico. Hoy y en razón de justicia esa enfermedad es conocida como Mal de Alzehimer. No mata rápidamente, pero abre serias heridas, heridas espirituales que duelen a quien la padece y hacen doler a sus seres queridos.Y cierro con un aforismo que le ataña el doctor Alzehimer. Un espíritu superior que sobrepasó su propia sombra. La modestia de los grandes, confirma su grandeza