Argentina 1985, Milei y las heridas que siguen abiertas

La película protagonizada por Ricardo Darín y Peter Lanzani ya es un fenómeno de convocatoria y repercusión. El negacionismo de Milei y la importancia de recuperar la história.  

Que la cuenten como quieran, más allá de los debates estéticos, históricos o de continuidad- así de exhaustivo resultó el detalle crítico-, a pocos días de su estreno, “Argentina 1985” ya cortó más de 200 mil entradas y se quedó con el 44% de las personas que fueron a los pocos cines locales que la tienen en cartel.

El filme dirigido por Santiago Mitre, protagonizado Ricardo Darín y Peter Lanzani, se convirtió en solo cuatro días en uno de los hechos artísticos del año,} y se ubica, hoy, en el puesto 23° de todas las películas estrenadas, nacionales y extranjeras, en la Argentina en lo que va de 2022.

 

Pero hay mucho más que números en las razones del taquillero estreno, que devolvió a la agenda un tema latente para la sociedad argentina: la película hace foco en la historia del particular fiscal Julio Strassera y el equipo de jóvenes inexpertos que se animaron a investigar para la causa que sentó la base fundacional de la democracia de Argentina.

El juicio a las juntas, que puso blanco sobre negro en relación al genocidio que extendió impunemente el país en la década del 70´, donde miles de familias siguen esperando saber de sus hijos e hijas, nietos, abuelas y abuelos. La herida sigue abierta, y eso se vibra en la sala donde los espectadores aplauden frases sin registro social, y las hiper conocidas, como cuando el fiscal lee su alegato y dispara la bala de plata, “señores jueces, NUNCA MÁS”.

La mixtura en la audiencia enriquece la experiencia. Una señora que pasa los setenta años parece indignada cuando en su soberbia los defensores de los militares genocidas reclaman que las Abuelas y Madres de la plaza se saquen sus pañuelos. Tres butacas más atrás, una millennial no para de preguntar para unir las fichas de un proceso que logicamente entiende de oído. Nada más y nada menos que “el aquí y ahora de la obra de arte” -ya ha explicado Walter Benjamín teóricamente-, ese momento en que el ritual está ocurriendo, marca la propia existencia de ésta. La experiencia será irrepetible.

Casi dos horas de vivencia colectiva. De risas, llantos, electricidad física, o impotencia. Todo eso que no aparece en las críticas, pero que se respira ahora que el Covid-19 da lugar en estos espacios compartidos, tal vez todo eso sea la verdadera causa de las largas colas frente a los cines, o de las caras de la audiencia después de cada función. Algo mueve tanta realidad toda junta.

 

Argentina 1985, Milei y las heridas que siguen abiertas
Rescate histórico: Julio César Strassera y Luis Moreno Ocampo a 37 años del alegato final sobre el Juicio a las Juntas.
Mentirosos seriales

¿Curiosamente? Mientras la película de Mitre veía la luz, en un rincón de Tucumán, el legislador porteño Javier Milei puso en duda ña desaparición de 30.000 personas durante la dictadura. "Que la izquierda haya logrado imponer en la batalla cultural este tipo de cuestiones, no quiere decir que sea verdad", dijo el legislador porteño, con un temple que hiela la sangre.

Acto seguido, se negó a repudiar esos crímenes e insistió, "se trata de una visión tuerta de la historia. Dame todos los nombres que llegan a 30 mil. ¿Sabés cuántos tiene registrados la Secretaría de Derechos Humanos? Quiero ver si lo sabés".

 

En este punto, vale doble ser honestos: no es Milei el único ni el primero en repetir este negacionista y discurso de odio, en el que por medio de una falacia se construye una "certeza" que no es tal. Parece que 77 años después, a Joseph Goebbels le siguen apareciendo hijos putativos y los dos demonios sobrevuelan los pilares de campaña, en un contexto de grieta temerario.

Así las cosas, en un mar de discursos cambiados, Argentina 1985 refresca los datos de la Conadep, devuelve una mirada piadosa sobre la sociedad del terror como contexto del Juicio a las Juntas y remueve todo ese ecosistema de certezas que a veces parece más cómodo dejar atrás. Ya lo dijo Strassera: “buscamos la paz basada en el olvido y fracasamos; ésta es nuestra oportunidad de buscarla fundándonos en la memoria”.

 

Esta nota habla de: