Desdoblar o no, las ondas del verano
Opinión por Florencia Golender.
fgolender@cronica.com.ar
@flopa01
Como sucede cada tanto en los años de elecciones, algunos términos del mundillo político se incorporan al lenguaje cotidiano. Propios de la innovación estratégica que demanda la hora, los partidos ya tienen acostumbrado al electorado a abrir la mente para incorporarlos y entender de qué va la campaña.
Al igual que en 2009 se instaló la "candidatura testimonial" (un dirigente fuerte se postula como cabeza de lista sin intención real de asumir el cargo), el concepto de "desdoblamiento electoral" sonará bastante en los próximos meses y podría definir los resultados. Se trata de separar en diferentes días la votación presidencial, por ejemplo, de la de gobernador o intendente, u otras combinaciones posibles.
Nueve provincias, hasta ahora, confirmaron que este año no votarán de manera unificada. La ciudad de Buenos Aires, mientras, podría tomar el camino inverso. Las dos opciones se barajan entre postulantes nacionales, provinciales y municipales de diferentes frentes que ya se mueven contra reloj para medir cuál es la mejor apuesta para su boleta.
Especialmente, claro, el desdoble le sería útil al que marca la agenda. Para el oficialismo la clave de separar la elección nacional de la bonaerense está en los tiempos. Si la gobernadora adelanta su fecha y gana, la victoria quedará resonando muy cerca de las PASO presidenciales y favorecería una reelección.
Cambiemos tiene igualmente su propia interna al respecto, y no es para menos. Se trataría de una jugada audaz que deberá definir pronto. Maria Eugenía Vidal quiere. Mauricio Macri aún duda. Marcos Peña no termina de amigarse con la idea. Rogelio Frigerio mete presión y asegura públicamente que no los perjudicaría.
Más allá de la aventurada campaña por delante, es válido detenerse en cuánto más le costará al Estado organizar múltiples citas con las urnas. Sobre todo en otro verano en el que la onda consistió en ajustar tarifas de servicios y transporte. Ocurre que, mientras los representantes políticos carecen de imaginación para concretar medidas que mejoren las condiciones de vida del pueblo, les sobra talento a la hora de aplicar métodos que conduzcan al poder.

