El pensamiento mágico y la pérdida de asombro

Opinión por Luis Autalán. 

lautalan@baenegocios.com 
@luisautalan 

El pensamiento mágico como también la pérdida de capacidad de asombro chocan de frente contra el más sencillo manual de economía. Por ende los datos duros que revela la estadística creíble del gobierno sobre inflación, pérdida de poder adquisitivo, recesión y cientos de miles de bajas en el empleo registrado se superponen para graficar que las tormentas arrasaron con cualquier ilusión de brotes verdes.

En simultáneo, las declaraciones del Presidente de la Nación o del ministro de Economía poco menos que estremecen a un considerable sector de la sociedad. Mauricio Macri invitó a destacar que ha mejorado la calidad institucional y Nicolás Dujovne desafió al destino al aventurar que este año los salarios estarán por encima de la inflación.

Para la primera aseveración la contracara recomendable es incluir en dicha mensura la ofensiva contra el juez de Dolores Alejo Ramos Padilla, sobre todo cuando el oficialismo sustanció en letra firme, años atrás, que avanzar contra un magistrado es vulnerar las instituciones. Se trata de un análisis para expertos, pero en lo que se reserva a miradas austeras de exquisitez jurídica asoman más que dudas razonables. En cuanto al optimismo de Dujovne, aun si la victoria del modelo económico consagrara el triunfo de los salarios sobre el incremento de precios, esa victoria sería parcial, ya que la pérdida del poder de los sueldos viene sin pausa desde hace años.

Amén de ello hay empresarios relevantes reflexionando que "hoy estamos mal pero contentos". Y desde esos textuales florece un material para complicar a los destacados en esferas de humanidades: ¿de qué se habla cuando se invoca la alegría? A título de prevención sobre el "estar mal con alegría", apelaríamos no a un tango sino a una canción de la banda británica Pulp, la cual sentencia que "ser pobre no es cool".

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