Justificar el presente impide prometer futuro
Opinión por Gabriel Calisto.
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@gcalisto
Construir expectativa de un futuro mejor es la clave de todo discurso político. Hacer que los votantes crean, confíen en que la propuesta del candidato o partido va a llevarlos a él y al país a un mañana en el que se esté mejor que hoy. Es un ejercicio que suele ser más fácil para la oposición, porque no debe cargar con la mochila de los errores de la gestión, que siempre los hay.
Mauricio Macri lo dominó en 2015, cuando, fuera de todo límite, prometió pobreza cero y el fin del narcotráfico. Desde la ciudad, y luego de asegurar la victoria de Hoarcio Rodrgíuez Larreta, el hombre del PRO moderó sus críticas al comprender que, si bien había un hartazgo respecto de algunas políticas del kirchnerismo (el cepo al dólar, la prepotencia, el conflicto con algunos gremios y medios), otras era mejor no atacarlas desde el discurso (el Fútbol para Todos, YPF o Aerolíneas Argentinas, por ejemplo).
Desde el oficialismo la búsqueda de la reelección tiene, además de la dificultad lógica del resultado de las PASO y de explicar una gestión que no cosechó éxitos en el plano económico, una complicación discursiva: para mostrar un futuro mejor, Macri elige contar que el país siempre estuvo mal.
Así, choca el optimismo que caracteriza a algunos de sus funcionarios -como el jefe de gabinete y de campaña Marcos Peña- con el pesimismo que se instala al explicar que la crisis actual es "una más". "En los últimos 70 años, el promedio de inflación en el país es del 62,5%", aseguró el Presidente para salir del problema que implica una suba de precios que en 2016 superó la del 2015, en 2018 llegó a un récord al superar la de 2017 y este año encontrará un nuevo techo, que estará por encima del 54%.
"Si atravesamos tantas dificultades a lo largo de nuestra historia, si dimos tantos pasos hacia adelante cuando nadie creía que podíamos hacerlo, significa que podemos", publicó este domingo el Presidente. Difícil que el mensaje llegue cuando se apela a mostrar lo peor de nuestra historia para matizar un presente que ya compite en ese triste podio.

