La carrera de los precios contra el bono
Opinión por Gabriel Calisto.
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@gcalisto
Subió la papa y promueven reemplazos porque no se puede pagar. También el tomate. Aparecen "famosos" que critican a los verduleros por ser bolivianos y cobrar caro. Los argentinos lo tienen al mismo precio, pero nunca la ignorancia es gratuita. El consumo cayó 9,4% frente a octubre de 2018. No hubo Día de la Madre que valga para salvar las ventas. Las promociones ya no son por descuentos. Son por cuotas. Con las altas tasas de interés, los que pagan el mínimo de la tarjeta no llegan ni a mediados de cada mes.
Pensar en endeudarse para comprar un electrodoméstico o un regalo similar es casi una utopía, o una irresponsabilidad. Desde el gobierno reconocen el problema, de ahí el bono, pero consideran que las mejoras llegarán recién pasado marzo de 2019. Mientras tanto, hay que aguantar. Con 5.000 pesos para que las fiestas no sean tan austeras.
Pese a todo, el Ejecutivo no duda de su rumbo. Lo reivindica y apuesta todas sus fichas al acuerdo con el FMI y la estabilidad lograda en las últimas semanas. La devaluación trajo dos apuestas para la recuperación: las exportaciones y el turismo interno, gran generador de trabajo.
En plena transición resulta llamativo el interés por una herramienta que ha funcionado en tiempos de crisis: los Precios Cuidados. Un gobierno que se dice sin ideología los rechazó en su momento porque no formaban parte del "libre mercado", pero en la última conferencia de prensa que dio por la renegociación con el Fondo, el propio presidente Mauricio Macri los destacó como una forma de proteger los bolsillos de la gente.
Hace unos días, la Secretaría de Comercio anunció que autorizó subas del 12% en promedio para cerca de 30 productos de esa canasta. ¿Alcanzará con 5.000 pesos para ir al supermercado?

