Las siembras y cosechas de alto riesgo
Opinión por Luis Autalán.
lautalan@baenegocios.com
@luisauatalan
En ejercicio de alumno constante aunque los años sigan pasando, no está de más levantar la mano y preguntar a los entendidos. Tecnología mediante, uno puede acceder así a docentes internacionales. Uno es Eduardo Crespo (@ecres70), economista, politólogo y profesor en la Universidad Federal de Río de Janeiro.
Por el compatriota llegamos también a Jonathan Haidt (@JonHaidt), psicólogo social y hombre de la Universidad de Nueva York. Ambos se ocupan de los interrogantes dinámicos que hacen a la civilización. Ambos versan sobre una cuestión central que va más allá de ciencias exactas y tiene validez global, o sea que incluye a nuestro país.
"En la actualidad el único compromiso real del votante es seguir odiando al objeto de su odio", reseñó hace poco Haidt. Y tal siembra/cosecha tiene bajo costo y un poder de multiplicación que ni siquiera necesita de fertilizantes. Ambos consignan que en la escalada de tal práctica, estimulada por medios, redes sociales y tertulias, la política se convierte en un juego que suma cero. En un camino de mano única con batallas en antesala de una guerra letal.
Es uno de los riesgos conscientes donde la alianza Cambiemos se encontró a gusto para agigantar la grieta, mientras expresó y expresa lo contrario en ejercicio de la administración nacional, de provincias o municipios. Y el rango de su estrategia comunicacional incluye no sólo alejarse de toda responsabilidad por la superfinal River-Boca que no fue, sino que tiene que ver con las variables de la economía donde en el andar y desandar se infligió enormes porciones de la tormenta imparable de crisis.
Porque la economía de un país supera a frenar el dólar por algún tiempo. Allí entonces pasan de disparar misiles dialécticos a los docentes y sus sindicatos, a otro capítulo donde la labor y salarios de los docentes son realzados como contraste de injusticia respecto de los pilotos de Aerolíneas. No es un ejemplo al azar, se traza sobre la reflexión de Haidt en cuanto al alto riesgo de estimular algo más que energías negativas incluso por la senda de las buenas intenciones.

