Por Marcelo Peralta Martínez
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Un reciente trabajo desarrollado por expertos investigó porqué existen algunos seres humanos que afirman tener experiencias paranormales, como oír y ver espíritus.

La tarea de los científicos se basó en entrevistar a integrantes de una asociación espiritista con el fin de determinar el origen de estas conexiones fantasmales y su posible expansión.

En principio, estos fenómenos podrían ser considerados como el ápice del espiritismo, o creencia de que nos podemos comunicar y escuchar con los muertos y sus fantasmas a través de un médium, al tiempo que también existen otros canales de comunicación con las almas en pena, que vagan sin descansar en paz en este plano. Pero, ¿es posible que exista este tipo de conexión y cualquiera pueda explotarla?

Investigación
Un equipo de científicos, conformado entre dos universidades del Reino Unido, Northumbria y Durham, efectuaron una ardua tarea para determinar porqué y de qué manera algunas personas afirman, desde hace años e inclusive hoy en la actualidad, que puede relacionarse con los muertos. Durante el trabajo, los expertos descubrieron que “los médiums espiritistas tienen una propensión a lo que, en términos psicológicos se conoce como ‘absorción’, es decir estar absorbidos por una actividad mental que requiere una inmersión durante una determinada situación”.

Estas, “pueden ser del tipo imaginativo o están relacionadas con experimentar estados alterados de conciencia” agregaron los miembros del trabajo. Además, agregaron que “los médiums son más proclives a hablar con los demás sobre los fenómenos auditivos inusuales que experimentan, como escuchar voces, los cuales a menudo les ocurren desde edades tempranas, al comienzo de sus vidas”.

En conclusión, según la investigación encabezada por la Universidad de Durham “esto podría explicar por qué algunas personas, y no otras, finalmente adoptan creencias espiritualistas y se involucran en la práctica de escuchar a los muertos”. Más que sensaciones El doctor Peter Moseley, del Departamento de Psicología de Northumbria, indicó durante una entrevista que en pleno estudio, “se pudo ver que la mayoría de las personas, arriesgo un 97%, informaron haber tenido algunas de estas experiencias relacionadas con los muertos, también conocidas como clarividencia (percepciones visuales) y clariaudiencia (percepciones auditivas)”.

Al mismo tiempo, detalló que estos últimos “escuchan a los espíritus”, y ciertas veces hasta pueden verlos, mientras que los mismo ocurre con quienes pueden verlos, y sólo a veces escucharlos. En paralelo, existe otro tipo de experiencia mediúmnica, como las comunicaciones ‘clarisintientes’, es decir aquellas personas que pueden “sentir” a los muertos, experimentando sensaciones relacionadas con los fallecidos como “percibir su presencia o sentimientos”, entre otras cosas.

Inclusive, Moseley, uno de los coautores del estudio sostuvo que “en una investigación separada, también hemos descubierto que las experiencias del olfato, el tacto y el gusto también son bastante comunes en estos casos y, curiosamente, muchas personas informan que experimentan percepciones con dos o más de estos sentidos al mismo tiempo”.

Los investigadores británicos creen que lo que conduce a ciertas personas a tener experiencias de comunicación espiritual no es la creencia en lo paranormal, la presión social o sus expectativas sobre la médiumnidad, sino su predisposición a la ‘absorción’ y a informar a otros sobre sus experiencias auditivas inusuales.

“Muchas de estas personas aceptan las creencias espiritistas porque se alinean con esas experiencias personales únicas”, según el doctor Adam Powell, investigador principal del proyecto de Durham. “Esas experiencias de clariaudiencia parecen ser más el resultado de ciertas tendencias o habilidades tempranas, que de creer en la posibilidad de contactar a los muertos si uno se esfuerza lo suficiente”, admite Powell.

Además, la investigación señala que puede ocurrir que quienes experimentan la ‘absorción’ entran en contacto con las creencias espiritistas cuando buscan aquello que puede haber detrás de esas experiencia inusuales o su posible significado sobrenatural. Los autores manifiestan que: “El espiritismo es un movimiento religioso basado en la idea de que las almas humanas continúan existiendo después de la muerte y se comunican con los vivos a través de un médium o psíquico”, aunque queda claro que no es necesario ser espiritista para ser médium. Fuente: EFE: Reportajes

EMPEZÓ EN PANDEMIA
AUGE DEL ESPIRITISMO EN GRAN BRETAÑA


Diferentes informes y publicaciones británicas dan cuenta sobre una nueva ola de “interés por el espiritismo”. Sucede que en Gran Bretaña funcionan varias organizaciones que apoyan, capacitan y ofrecen los servicios de médiums practicantes. Fue una de las organizaciones más grandes, la del SNU, la que afirma atender al menos a 11.000 asociados que asisten a su colegio y centros de formación e iglesias.

Estadísticas

A su vez los mencionados expertos afirmaron, a través de un estudio realizado por miembros del SNU y otros participantes con conocimientos en la materia, que el 44,6 por ciento de los espiritistas informaron haber escuchado las voces de los fallecidos en forma diaria, mientras que el 33,8 % sostuvo haber tenido una experiencia de clariaudiencia, en al menos las últimas 24 o 48 horas.

El informe reveló también que de estos, un 79% dijo que las experiencias de comunicación espiritual auditiva eran parte de su vida cotidiana, siendo algo frecuente que tenía lugar, tanto cuando estaban solos, como cuando trabajaban como médiums o asistían a una iglesia espiritista y porque no en ámbitos como un bar o el transporte público.

Aunque el 65,1 % afirmó que escucharon a los espíritus principalmente dentro de su cabeza (como si fuere producto de la propia imaginación), el 31,7% de los participantes espiritistas dijeron que experimentaron voces espirituales provenientes, tanto del interior como del exterior de su cabeza.

Por último, los espiritistas e investigadores en cuestión informaron haber experimentado por primera vez la clariaudiencia a una edad promedio de 21 años, y el 18% de estos aseguró haber tenido experiencias de clariaudiencia “desde que podían recordar”.