Por Prof. Antonio Las Heras (*)
alasheras@hotmail.com

¿Qué extraño ser recorre las aguas del Nahuel Huapi bajo la superficie? ¿Acaso se trata de una familia de plesiosaurios que desafía las hipótesis de extinción enunciadas por los paleontólogos? Quienes habitan en las proximidades del gigantesco lago tienen por real la existencia del peculiar animal por haberlo avistado en varias oportunidades.

La leyenda se remonta a relatos indígenas y el primer avistamiento registrado data de 1910, cuando George Garret pudo avistar “a unos 400m de distancia una criatura cuya parte visible medía entre 5 y 7m de largo y sobresalía unos 2m por encima del agua”.

Gerente de una compañía de lanchas que recorrían el lago, dijo que lo que vio era coincidente a lo que los indios a menudo hablaban de inmensos animales acuáticos a los que han visto de tanto en tanto. Un animal que célebres antropólogos y paleontólogos, como el argentino Florentino Ameghino y el zoólogo italiano afincado en el país, Doctor Clemente Onelli, se interesaron en el tema e incluso llegaron a estudiarlo.

Nahuelito: tres descripciones

Nunca se trató de una sola descripción, sino de al menos tres. La del plesiosaurio parecer ser la más frecuente, sobre todo a partir de superada la primera cuarta parte del Siglo XX; antes hubo más informes sobre algo que los aborígenes transmitieron a los europeos como “el cuero”, por semejar a un gran cuero extendido sobre la playa, y también hubo registros de un “monstruo” que analizando hoy aquellas descripciones bien podría confundirse con un cocodrilo.

Tal es la vigencia de Nahuelito en la vida cotidiana de San Carlos de Bariloche que en el puerto, en el sector para diversión infantil, hay una figura acuática, de grandes fauces y prolongada cola.

Es Nahuelito según la imaginación de un artista. Los niños lo ven y juegan con la figura. No le temen. Quizás todo un signo. Según los paleontólogos, los plesiosaurios desaparecieron del planeta hace decenas de millones de años. ¿Es posible, entonces, que Nahuelito sólo sea producto de la fantasía popular? Ciertamente esa probabilidad es pequeña.

Un asunto tan difundido que, reúne testimonios de más de cientos de años, difícilmente habite sólo en la imaginación. Es más, existen leyendas transmitidas por los aborígenes que habitaron esas zonas, mucho antes del arribo de Colón a América, que mencionan a un ser descomunal viviendo en las aguas del lago.

Más teorías sobre Nehuelito

Otra teoría sostiene que Nahuelito sería el resultado de los experimentos nucleares realizados en la isla Huemul, en aguas del Nahuel Huapi. Según esta idea, algún tipo de accidente con material radiactivo habría motivado una monstruosa mutación en alguno de los animales de la zona.

Si bien esto nunca pudo ser comprobado, y se negó que existiesen registros radiactivos anómalos en el lugar, es importante recordar que cuando hace algunos años se decidió abrir la isla al turismo, acceso cerrado por décadas, lo primero hubo que hacer fue combatir ratas y arañas de un tamaño superior a los promedios habituales. ¿Cuál fue la causa que provocó ese hipercrecimiento? Nunca se supo. No al menos públicamente.

Siempre según esta suposición, Nahuelito sería un mamífero que habiendo sufrido los embates de radiaciones nucleares, producidas según esta explicación por experimentos en la década del ‘50 y bajo celo científico en la isla Huemul, mutó en sus formas y costumbres. Encontrando en el lago y en sus profundidades el único espacio posible para sobrevivir, buscaría las superficies para respirar o para continuar con su ciclo, que podría tener grandes periodos de hibernación.

La descripción de Nahuelito

La mayoría de los avistamientos lo describen al Nahuelito de forma parecida, una longitud de aproximadamente 10 a 15 metros, dos jorobas, piel de cuero y, en ocasiones, un cuello en forma de cisne. Se diría que el plesiosaurio se ha multiplicado, porque ahora también se lo ve en los lagos Huechulafquen y Mascardi, como cuando se pudieron tomar algunas fotos en noviembre de 2008.

No se tiene conocimiento interconexiones conocidas por los geólogos, ya que esos sitios profundos han sido apenas investigados.

Nahuelito, un monstruo que aparece y desaparece

Hace algunos años el fotógrafo Jorge Salcedo tomó imágenes en las que se ve sobre la superficie del lago Huechulafquen, “tres lomas que apenas sobresalen del pelo de agua y que según algunos especialistas consultados podrían ser de una víbora gigante”, según su definición.

La imagen fue tomada desde un catamarán a unos 150m de distancia y en movimiento, usando un zoom ajustado en una cámara digital que equivale a un 480mm en una cámara 35mm, hecho que impidió lograr una fotografía de mejor calidad.Justo en la misma zona en que 20 años antes un grupo de la gendarmería persiguió y tiroteó a una especie de “lagarto grande o serpiente” que se metió en el lago, escapó nadando y jamás volvió a verse.

Historias: secretos siniestros

La gente cercana al lugar, una vez que logra cierta confianza, relatan sucesos de los que la mayoría opta por no comentar. Es el caso de lanchas de pesca que han aparecido dadas vuelta, algunos de sus tripulantes desaparecidos y otros pocos, recogidos sus cadáveres.

Resulta extraño que todos los casos el clima era óptimo, el cielo despejado y a la luz del día. ¿Qué ha sucedido para que una lancha zozobre de tal modo? En todos los casos los pescadores no eran aficionados sino expertos del lugar. Estos hechos suceden cada tanto y, salvo si se piensa que el “extraño ser” golpea la lancha volteándola, no hay otra explicación sensata.

MUCHOS AVISTAJES EN EL NAHUEL HUAPI

Las investigaciones científicas demuestran que no todo el lago Nahuel Huapi tiene igual temperatura. En ciertas partes las aguas son más frías, por ejemplo, en la región aledaña al pequeño puerto de Villa la Angostura. Allí jamás hubo observación alguna.

Pero frente a la ciudad de Bariloche la frecuencia aumenta. En una de las últimas observaciones, que fue registrada por medios locales y ocurrida durante los primeros días de un mes de diciembre de años atrás, los testigos sumaron cientos. El avistamiento fue extenso, por lo que algunos llegaron a comunicarse telefónicamente con otros, pidiéndoles que salieran a observar el fenómeno.

Las descripciones resultaron coincidentes con otros testimonios, y con el avistamiento realizado en noviembre de 1987 en la zona de Playa Bonita por una treintena de operarios del Centro Atómico Bariloche. Desde la costa de Bariloche, próximos al puerto, obreros, médicos, abogados, personas mayores y niños fueron testigos de cómo se movía lento, efectuando desplazamientos plásticos.

Se trataba de un extraño animal que dejaba ver algo semejante a una giba gigante, cuello prolongado que remata en una cabeza de menor tamaño: típica descripción de un plesiosaurio, claro está. Fue imposible fotografiarlo o filmarlo desde la costa, pues todos los testigos carecían de instrumentos especiales en ese instante.

Empero, fueron captadas imágenes al transcurrir los días, del extraña animal al que bautizaron “Nahuelito”. Años atrás, un turista que recorría el lago en un tour, fue testigo del paso de “Nahuelito” junto al resto de la tripulación. Aquella vez pudo filmar en video los movimientos del animal que llegó a mostrarse parecido a su pariente del Loch Ness. (Lago escocés donde habita Nessie, otro extraño animal que semeja ser un plesiosaurio y sobre el cual hay noticias desde hace siglos).

(*) Doctor en Psicología Social, filósofo y escritor. Magister en Psicoanálisis. Pte. Asoc. Arg. Parapsicología y de la Asoc. Junguiana Argentina

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