¡Evolución! Del plato volador a los Ovnis y Ved
MISTERIO. Los vehículos extraterrestres dirigidos y la presencia alienígena en la Tierra.
Por Antonio Las Heras (*)
alasheras@hotmail.com
Desde el 24 de junio de 1947, fecha en que el aviador civil Kenneth Arnold , tras descender de su avión en el aeropuerto de Washington, afirmara que acababa de observar una flotilla de lo que no vaciló en describir û por primera vez en el mundo û con el nombre de platos voladores (de allí procede este original nombre; en inglés flying saucer), hasta la actualidad las investigaciones, estudios y análisis nos permiten afirmar que algunos Objetos Voladores No Identificados (OVNIS) son, en realidad, vehículos extraterrestres dirigidos (denominación que abreviaremos con la sigla VED).
Sería una idea peregrina creer que todo objeto no identificado desplazándose por la atmósfera es, necesariamente, una máquina construida por seres de otros mundos. No hay tal cosa.
Estadísticamente hablando, los ovnílogos comprobamos que sólo entre un 10% y un 17% de las observaciones denunciadas en todo el mundo corresponden a la presencia de aparatos de factura no terrestre que actúan de manera tan lógica y razonable que es innegable que se mueven bajo la dirección de una mente pensante.
Un vehículo extraterrestre dirigido responde a las siguientes características: es visible, es material, está movido por una guía inteligente no humana.
Vamos a analizar con detenimiento cada uno de estos puntos. Gran cantidad de personas los han visto en diferentes situaciones. A gran altura, posados sobre un llanura, siguiendo a un avión, detenidos en el espacio, cruzando el cielo a altas velocidades, etc.
Otro aspecto que debemos contemplar es el hecho de que el fenómeno no respeta horarios, en cualquier momento pueden ser vistos. Estadísticamente se observa, en todo el mundo, un repunte en las observaciones entre las 21 y las 04 horas del día siguiente, lo cual es razonable: durante la noche las personas son más propensas a mirar el cielo por un lado, y por el otro en la oscuridad se destaca más fácilmente la presencia de cualquier objeto luminoso que fuera.
Si bien en ocasiones se trata de confusiones con globos sonda, meteoritos, el planeta Venus, nubes lenticulares, aviones vistos de frente, reflejos luminosos, etc. no siempre es así. En unas pocas oportunidades quedamos en presencia de objetos que no responden a las características de fenómeno humano, meteorológico o astronómico alguno. Eso sí, son VED.
Existen fotos bien analizadas en las que se ven formas concretas, limitadas, de aspecto metálico y no luminosas, sino que reflejan la luz del Sol cuando esta pega sobre su superficie. Interesa aclarar este punto.
Fotos de ovnis hay muchas, pero para nuestros estudios su valor es escaso. Justamente los reflejos, ciertas confusiones y hasta algunos fenómenos producidos por la atmósfera permiten obtener imágenes de ese tipo. La cuestión es muy distinta cuando observamos fotos en las que hay uno o más objetos de neto corte metálico y concreto.
Esas sí son fotos que podemos denominar como VED. Las anteriores son ovnis. Objetos voladores no identificados que difícilmente tengan relación o vínculo alguno con seres pensantes de otros mundos.
Por otra parte, la materialidad y características peculiares de la presencia VED queda muy bien comprobada en lo siguiente: estos vehículos han sido detectados por radares ubicados tanto en aeropuertos civiles como bases aéreas militares. Se observan a través de las pantallas de radar igual que si fueran aviones o cohetes.
Sólo que su velocidad, en ocasiones, suele ser mucho mayor. Los magnetógrafos se alteran a su paso. Las brújulas cambian de dirección, algunos automóviles y vehículos en general se detienen por alteraciones en la fuente de suministro de energía al acercarse uno de estos ved, a veces irradian cantidades de energía calórica que torna imposible acercárseles.
Sus aterrizajes dejan pruebas inconfundibles no solo de que son materiales, sino también de su naturaleza extraterrena e inteligente. Pues entre las marcas que dejan sobre la tierra, el pasto aplastado o chamuscado, se han hallado restos de magnesio, titanio, fósforo, calcio, aluminio y otros elementos de una pureza tal que no existe en la naturaleza, ni se puede obtener mediante el auxilio de los más modernos laboratorios actuales.
¿Quién pudo producirlos entonces, sino una civilización mucho más desarrollada que la humana? Por supuesto estos elementos no se encuentran siempre en todos los aterrizajes.
Las captaciones por radar, las interferencias electromagnéticas (efecto EM) y las huellas dejadas en los lugares de los aterrizajes son pruebas contundentes de que nos hallamos frente a cuerpos sólidos, reales y características específicas.
CADA VEZ MÁS CERCA TSTIMONIOS Y VIDNCIAExisten testimonios de aviadores civiles y militares así como de astronautas norteamericanos y cosmonautas rusos confirmando haber observado, filmado y fotografiado la presencia en la atmósfera terrestre o bien en el espacio exterior, de aparatos que se movían denotando una guía inteligente.
En la Argentina tenemos el caso del Jorge Polanco, piloto de Aerolíneas Argentinas desde hacía 18 años, ocurrido el 31 de julio de 1995, quien observó la evolución de un VED estando a punto de aterrizar en el aeropuerto de San Carlos de Bariloche.
En ese mismo momento, las luces de toda la ciudad se apagaron, sin explicación técnica, mientras el objeto desconocido permanecía inmóvil a cierta altitud sobre el lago Nahuel Huapi.
Un avión de Gendarmería Argentina que sobrevolaba la zona, no sólo constató la presencia del objeto desconocido, sino que informó a Polanco -que era quien comandaba el avión de Aerolíneas Argentinasque estaba siendo seguido por el mismo.
Polanco lo explicó, luego así: “La tripulación del avión de Gendarmería me informó después, que el objeto me siguió por debajo y que cuando comencé el alejamiento para volver a aterrizar, el objeto desapareció hacia el Cerro Otto.
Fueron muchos minutos de contacto real con una nave persiguiéndome”. Incluso, el astronauta de origen chino de la NASA, Leroy Chiao, comandante de la Estación Espacial Internacional aseguró en 2005 que detectó un objeto de naturaleza desconocida durante uno de sus paseos espaciales, mientras la EEI orbitaba la Tierra a unos 300 Km. de altitud.
Demasiadas evidencias concretas para negar la existencia de vehículos extraterrestres dirigidos provenientes de civilizaciones surgidas en otros lugares del universo.
(*) Doctor en Psicología Social, filósofo y escritor. Magister en Psicoanálisis. Pte. Asoc. Arg. Parapsicología y de la Asoc. Junguiana Argentina

