REVELADOR

Históricos casos ovnis: informe especial

INICIOS. Sensacionales avistajes de platos voladores en varias regiones el mundo.

Por Carlos Parodi (*)
carlosparodi64@gmail.com 

Fue a raíz del polémico y mediático episodio en el desierto de Roswell, en 1947, el que tal vez haya inaugurado oficialmente la casuística OVNI en contraposición con los “Visto y Considerando” de los comunicados de comisiones científicas y militares que descartaron los testimonios.

Para los ámbitos gubernamentales, aquel caso y todos los que vendrían luego a la manera de un súbito despertar interplanetario, fueron catalogados como alucinaciones, producto de un imaginario social ávido de extravagantes pulsiones.

Lo cierto es que más allá de creencias y postulados científicos, este laberíntico fenómeno global, también calificado por algunos como de “mitología experimental”, ha presentado vórtices de espectacularidad en distintos sitios del planeta.

Lo curioso de ciertos incidentes OVNI es que muchas veces sucedieron ante quienes, con sólidos fundamentos astrofísicos, no se convencían de su probabilidad.

Como en agosto de 1951 en Texas (Estados Unidos), tres académicos de ciencias aplicadas presenciaron en una noche, un desfile de naves con luces iridiscentes que dibujaban un increíble semicírculo y que tras una maniobra “inteligente”, se esfumaron.

Hecho que se conoció como “Incidente UFO de Lubbock”, que despertó dudas e interés tanto de ambientes científicos como de la revista “Life”. En diciembre de 1980 en el bosque de Rendlesham, en las afueras de Londres, un testigo observó el inusual y cercano desplazamiento de una nave metálica plena de luces y alertó a la policía local.

Estos también comprobaron daños en la vegetación alcanzada por los destellos de esas raras luces. Y un militar retirado aficionado a la ufología constató con sus propios instrumentos niveles de radiación tras el paso de esa nave errabunda, muy superiores a lo normal.

En la Argentina, es abundante y variada la casuística que todo hace suponer que desde mediados de los años ´50 el país ocupó un lugar de privilegio frente a esta incierta e impactante fenomenología.

Junto a varias apariciones de platos voladores, también se pudo converger en un riguroso estudio de la temática, con cantidad de comisiones de investigación locales dispersas por el territorio, conformados por representantes de la Fuerza Aérea, la astronomía, la religión y también por aficionados.

Como en julio de 1967 el “CODE” (Centro de Observaciones del Espacio) infomó sobre una serie de avistajes de naves estelares en cielos santafesinos. También estudió un llamativo caso detectado cerca del Aeropuerto de Ezeiza cuando una pareja observó desde su auto el desplazamiento de cinco platillos de forma cónica que lanzaban luces danzantes.

Al igual que un episodio vivido por varios pobladores en el barrio “Los Ranchos” de Bahía Blanca, al aparecer una gran nave que sobrevoló la vecindad a casi 120mts de altura y cuyo diámetro, indicaron testigos, era de unos 30mts.

Acaso un hecho similar al de 1968 vivido por vecinos del barrio “Municipal” de Balcarce, al visualizar una nave de forma alargada que despedía destellos de colores azul y amarillo. Incidente que remite al afamado “OVNI boquense”, fotografiado una fría noche de julio, en inmediaciones de la entonces flamante “Ciudad Deportiva de la Boca”.

ARGENTINA, PIONERA
PRIMEROS SEMINARIOS EN EL PAÍS

Según documentación historiográfica se puede constatar que la Argentina fue pionera en el estudio del fenómeno OVNI.

El 30 de agosto de 1968, la Asociación Argentina de Psicosíntesis y la Universidad John F. Kennedy inauguraron en el salón de actos del 8° piso de la Facultad de Medicina, el “Primer Seminario Integral del fenómeno OVNI”, con capacidad colmada, “hasta escaleras y pasillos” según los medios que cubrieron el evento y del que participaron investigadores, psiquiatras, militares y periodistas.

En 1971, Mar del Plata fue donde se desarrolló el primer gran “Simposio de Parapsicología”. Entre los diversos testimonios de muchos especialistas también se analizó el incidente acaso más antiguo en suelo argentino: Una nave que tras sobrevolar los picos más altos de la cordillera de los Andes, se recostó sobre una ladera del Cerro Tronador.

Luego habrían descendido tres figuras que intercambiaron mensajes de señas con habitantes originarios que poblaban por entonces esa desértica zona austral.

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