¡Impactante! Estamos a 100 segundos del apocalipsis
EL RELOJ. Marca la hora del fin del mundo.
Por Marcelo Peralta Martínez
suplesdomingo@cronica.com.ar
Increíble pero real. El final se acerca y cualquiera puede ser testigo. Hace muy pocos días, el Boletín de Científicos Atómicos, como parte de una tradición y también a modo de metáfora, todos los años ajusta un imaginario reloj del fin del mundo, el cual volvió a marcar, por tercera vez consecutiva, 100 segundos para llegar a medianoche.
Es decir que el fin de la humanidad está más cerca que nunca debido a ataques nucleares u otros peligros mundiales que estarían poniendo en jaque no solo la existencia de la humanidad, sino el final también para el planeta Tierra.
Algunos detalles
Según la última actualización de los integrantes del Boletín de Científicos Atómicos (de la Universidad de Chicago, ejemplar que mantiene desde 1947) el fin del mundo está a tan solo 100 segundos debido a que la máquina, conocida como el reloj del apocalipsis, fue diseñada para que metafóricamente calcule los minutos restantes para la medianoche, es decir la hora simbólica del apocalipsis.
La explicación
El reloj fue diseñado para indicar cuánto tiempo pasaría desde que, suponiendo, una potencia nuclear lanzase su primer misil hasta que la respuesta del resto de países destruyeran cualquier resquicio de humanidad. Además, capta todo tipo de situaciones como cambios climáticos, pandemias y tecnologías disruptivas.
Preocupación
“Cien segundos refleja que estamos atrapados en un momento peligroso, uno que no trae ni estabilidad ni seguridad. Los desarrollos positivos en 2021 no pudieron contrarrestar las tendencias negativas a largo plazo”, manifestó Rachel Bronson, presidenta y directora ejecutiva del Boletín de los Científicos Atómicos. Luego, remarcó que el reloj continúa recordándonos cuánto trabajo se necesita hacer para garantizar un planeta más seguro y saludable: “Debemos seguir alejando las manecillas del reloj de la medianoche”.
Por su parte, para Scott D Sagan, profesor de Ciencias Políticas: “el reloj no está marcando signos de buenas intenciones, sino la evidencia de inacción. Las señales de nuevas carreras armamentistas son claras”. También se suma la crisis medioambiental generada por el cambio climático. Raymond Pierrehumbert, miembro del Boletín y profesor de física en Oxford, ha señalado cómo hace medio siglo que comenzaron las advertencias sobre la crisis generada por el calentamiento global.
“Nada se ha avanzado”,aseguró antes de reclamar acciones inmediatas y concretas. “No todo está perdido”, dijo. Situación a la que el periodista especializado en ciencia, Hank Green hizo referencia y advirtió que “no es una buena noticia”, pero luego destacado el cambio generado en el ámbito de la comunicación y lo ha descrito como “un mono con un arma”. El comunicador instó a perder menos tiempo en enfadarse y más en ser curiosos, a “trabajar juntos para salvar el mundo”.
Luego, Herb Lin, investigador principal de política y seguridad cibernética de la Universidad de Stanford, abundó en las advertencias de Green: “La tecnología contribuyó poderosamente a un entorno en el que ninguna evidencia concebible o argumento racional pueden persuadir a los verdaderos creyentes a cambiar de opinión, y las fracturas resultantes en nuestra comprensión común de lo que es verdad se traducen en una nación fuertemente dividida contra sí misma”.
A su turno, Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, indicó que hay que poner manos a la obra porque “el riesgo de un conflicto es real”. Y agregó que “al riesgo se han unido las tensiones con China, Venezuela y Corea del Norte”.
Sucede que entre las previsiones incorporadas al reloj, está el peligro de invasión de Ucrania por parte de Rusia, conflicto que por estos días se recrudeció fuertemente ocupando las primeras planas de la prensa internacional. Además, los intentos de disuadir al presidente ruso, Vladimir Putin de una intervención militar se convirtieron en el principal objetivo de las potencias occidentales. Todos estos factores negativos hacen que el reloj pueda llegar a retroceder cada vez más rápido, y terminar con la existencia tal como la conocemos hasta hoy.
Al menos así lo advierten los especialistas: “Sin una acción rápida y enfocada, los eventos verdaderamente catastróficos, que podrían acabar con la civilización tal como la conocemos, son más probables. Cuando el reloj cumpla los 100 segundos para la medianoche, todos estamos amenazados. El momento es peligroso e insostenible, y el momento de actuar es ahora”.
OTROS RESULTADOS
EL MARCADOR DE LAS AGUJAS
Un pequeño repaso. El final parece ser inminente, pero las situaciones podrían revertirse favorablemente, casi de un día para el otro. Sucede que, tomando en cuenta los últimos 5 años, en 2017 se movió 30 segundos debido al resurgimiento del nacionalismo y las políticas armamentísticas de Donald Trump al llegar al poder en la Casa Blanca de Estados Unidos.
Luego, en 2018, el tiempo volvió a métricas del siglo pasado, por ejemplo desde 1953, un año marcado por las amenazas en el marco de la Guerra Fría, no se llegaba a estar a dos minutos de la medianoche. Además, en 2019 las catástrofes climáticas hicieron que la cuenta atrás se achique y recién en 2020 se alertó que la humanidad nunca había estado tan cerca de la destrucción al llegar a los 100 segundos del final.
Esta cifra, se repitió tanto en 2021, como en 2022 relevamiento que, dentro de todo lo malo que fue mencionado, se puede ver desde el lado positivo que es que no se achicó el margen. Esta “esperanza”, es para los expertos “la única salida a retrasar el final eterno, y mucho mejor aún darle cuerda al planeta para rato”.
Es preciso recordar que el reloj se puso en marcha cuando empezaron las detonaciones nucleares, es decir a mediados del siglo pasado. Esa es la fecha que reúne el mayor consenso para el origen del Antropoceno, la época geológica marcada por el impacto global de las actividades humanas.
La crisis de los misiles situó las manecillas muy cerca del fin del mundo. Sin embargo, en la década de los noventa, tras firmarse entre EE.UU. y Rusia el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, el reloj se retrasó hasta los 17 minutos, el tiempo más alejado del fin de la humanidad en todos estos años.

