REVELADOR

Los fantasmas del museo de arte

Relatos sobre la presencia de entidades paranormales y una joven muchacha de vestido blanco.

Por Profesor Antonio Las Heras (*)
alasheras@hotmail.com

Situado en un elegante barrio porteño, el Museo Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco, ubicado en la calle Suipacha al 1.400, cuenta en su haber un notable número de relatos, proporcionados por personas ajenas a la temática paranormal, donde se afirma la presencia de entidades fantasmales así como el movimiento de objetos sin motivo y la audición de sonidos enigmáticos de naturaleza desconocida.

Todas estas descripciones se encuadran en lo que los parapsicólogos llamamos fenómenos psikinéticos, que es la acción del factor parapsicológico en el mundo exterior. El fenómeno se acrecienta en aquellos lugares que ya tienen fama de estar “embrujados”.

Así, por ejemplo, el museógrafo Patricio López Méndez, quien trabajó allí por más de 20 años, ha declarado: “Estaba en un salón del subsuelo del pabellón central, cuya puerta de doble hoja conduce a los amplios jardines, cuando vi a través de la puerta a una persona vestida de negro, que pasó para el fondo. Fuimos a buscarla, por miedo a que se hubiera escondido en algún recoveco para robar más. Tan seguro estaba de haberlo visto que paramos el trabajo por media hora. Buscamos y buscamos, pero no había nadie.” 

El tema viene incluso de cuando el lugar no era museo sino que se lo conocía como Palacio Noel, y se albergó allí el presidente de los Estados Unidos, Herbert Hoover (1874-1964), durante su visita a la ciudad en 1928, en ese momento el mandatario se quejó a causa de sollozos sin causa aparente y ruidos de puertas que se abrían y cerraban de manera repentina, lo cual le impidió dormir adecuadamente por las noches.

Los miembros de la comitiva y su personal de seguridad, juraron haber visto una figura evanescente que paseaba cerca del aljibe hasta disolverse en el aire. No sólo hay testimonios de gente en el lugar; sino que las enigmáticas observaciones se amplían también al vecindario. Así, el poeta Oliverio Girondo afirmó haber visto una figura femenina vestida de blanco, desde la casa contigua al museo donde vivían en 1940. 

La antigua vivienda de Girondo se encuentra hoy anexada al museo; habiendo quienes afirman que el poeta hacía “sesiones de espiritismo” con su mujer, Norah Lange; y que esto habría causado manifestaciones paranormales. 

También hubo comentarios de que como allí falleció a los 17 años de tuberculosis, la hija de Carlos Noel (intendente de Buenos Aires entre 1922 y 1927) y el espíritu de la misma quedó vagando en el lugar, lo que habría provocado que los vecinos oyeran lamentos durante la noche y observaran a una muchacha vestida de blanco caminando por los jardines. Algo similar a lo dicho por los acompañantes del presidente estadounidense.

Por supuesto, también están quienes aseguran que todo es falso y que nada paranormal sucede en ese suntuoso edificio. Empero, quienes nos ocupamos de investigar este tipo de fenómenos parapsicológicos conocemos que cuando hay tantos testimonios, de personas que no se conocen entre sí, y que continúan desde hace un siglo, es porque algo ocurre.

Cuáles son las causas porque tienen lugar tales manifestaciones en ese lugar, aún lo desconocemos…

LAS PRUEBAS: ¿QUÉ REVELÓ LA CÁMARA DE SEGURIDAD?

En su momento el Jefe de Guardias de Seguridad, Fabián Páez contó que a veces se podía sentir como si alguien les respirara al lado pero que al mirar no veían nada y declaró: “Las cámaras de seguridad las controla el Gobierno de la Nación y varias veces nos han llamado porque ven movimiento en el museo de noche pero cuando los guardias nos fijamos, no hay nadie”.

Este testimonio brindado por las cámaras de seguridad es de fundamental importancia para constatar que algo de índole paranormal está sucediendo û y con cierta frecuencia û en el lugar, puesto que las máquinas no se sugestionan, no sufren alucinaciones, ni confusiones. Lo que las cámaras están registrando es real e irrefutable.

Tanto como el hecho de que los técnicos pueden comprobar la presencia de esas û llamémosle û figuras pero no tienen manera de explicar de qué se trata.

El Museo Fernández Blanco es, en la actualidad, el único reservorio dedicado a la historia y arte de ese período, con 15 salas dedicadas a las manifestaciones culturales de las distintas regiones de Hispanoamérica. Allí se exhibe una exquisita colección de arte virreinal americano que abarca desde los siglos XVI al XVIII.

(*) Doctor en Psicología Social, filósofo y escritor. Magister en Psicoanálisis. Pte. Asoc. Arg. Parapsicología y de la Asoc. Junguiana Argentina

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