Revelador: aquel diálogo sobre el Triángulo de las Bermudas
Charles Berlitz (1914-2003), autor del Best Seller sobre la enigmática zona del caribe, dialogaba con quien estas líneas escribe en 1977, sobre un tema que, aún hoy, mantiene su vigencia
Por Dr. Antonio Las Heras (*)
alasheras@hotmail.com
Haber entrevistado, en un encuentro ocurrido hace 46 años, al ya desaparecido escritor e investigador estadounidense Charles Berlitz, autor del “Triángulo de las Bermudas”, fue para mpi, de sólo 25 años y que trabajaba en Radio con Fernando Bravo, uno de los mayores logros de mi carrera como investigador y que se pasó tanto en su programa como en uno propio que ya tenía. Un diálogo que, a pesar del tiempo, no ha perdido vigencia.
Por eso mismo, aquí lo transcribimos, para rememorar junto a uds un tema que sigue siendo un gran enigma.
A. Las Heras: ¿Qué relación encuentra usted entre el fenómeno de las desapariciones de barcos, aviones y tripulantes en la zona del Triángulo de las Bermudas, y también en otras regiones del planeta, con el asunto de los objetos voladores no identificados?
C. Berlitz: Lo más interesante es la coincidencia que se presenta: siempre que se producen una o varias desapariciones, ya sea de una embarcación como de un avión en vuelo, contemporáneamente surgen reportes de gente que ha visto OVNIs. Naturalmente, con esto no quiero decir que seres de otros mundos hayan raptado a aquellos vehículos; pero, eso sí, estoy indicando un hecho bastante extraño: la presencia conjunta de dos fenómenos igualmente misteriosos: las desapariciones y los OVNIs.
ALH: ¿Desde qué fecha vienen produciéndose estás, llamémosle, por el momento, coincidencias? Me refiero estrictamente al Triángulo de las Bermudas, por supuesto…
CB: Los datos más antiguos que yo haya podido rastrear provienen de los días de la Segunda Guerra Mundial, 1945, aproximadamente. La producción de los dos fenómenos a un mismo tiempo ha ocurrido de las más diversas maneras.
Ya sea con aviones militares o de línea; con destructores de la Marina de Guerra o con pequeñas embarcaciones de pesca. Incluso, existen algunas ocasiones en que más de un aparato desapareció...y en las proximidades se detectaron OVNIs.
En otras oportunidades se trataba de desapariciones combinadas; por ejemplo, una vez desaparecieron a un mismo tiempo dos barcos y dos aviones, en un mismo sector del Triángulo hubo reportes de gente, que sin saber que estas máquinas se estaban esfumando, afirmaron haber visto OVNIs o luces extrañas moviéndose en el cielo.
Es así que opino, de acuerdo a mis propias investigaciones, que hay una curiosa coincidencia entre la aparición de esos objetos identificados moviéndose en nuestra atmósfera y estas desapariciones; sin por ello decir necesariamente que los OVNIS son responsables.
ALH: ¿Cuál es la explicación o hipótesis de trabajo que le parece más acertada para explicar estas desapariciones que tienen lugar desde la noche de los tiempos, en todas las regiones del mundo, y no solamente en la zona de Bermudas?
CB: El Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos afirma que las desapariciones tienen lugar porque el mar es muy grande, porque la vastedad de los océanos impide rastrear debidamente. Estoy conforme con eso: la superficie del agua es muy grande. Las dos terceras partes de la Tierra están cubiertas por las aguas. Pero eso no explica las desapariciones en el sector del Triángulo de las Bermudas que investigo.
No explica las desapariciones de aviones que se esfuman pocos minutos antes de aterrizar. Aviones que entran en unas neblinas o formaciones nubosas... Y no salen más de ahí. Hubo una ocasión en que cuatro aviones penetraron en una nube muy cerca del campo de aterrizaje. Estaban haciendo acrobacia aérea. Mucha gente los observaba con detenimiento. Y de pronto, no salieron más que tres. Pero nada se cayó de la nube. Entonces, por eso, creo que debió tratarse de un tipo de desintegración.
Quizá fuerzas electromagnéticas enormes, de una intensidad que hasta la fecha no se ha concebido, que, posiblemente, fueran capaces de modificar la composición molecular del avión, y que podría ser la explicación de la desintegración. Una forma de desaparición.
ALH: Hay gente que habla de que los aviones y barcos efectúan un pasaje a otra dimensión, como si dijéramos a un universo paralelo. ¿Qué opina de esto?
CB: Es una sugerencia. Pero podría tratarse también del simple cambio de estado de la materia. Dentro de la nube se habría operado un cambio. La materia que compone la estructura del avión y sus tripulantes se transforman en otra cosa.
Algunos investigadores, como usted bien indica, Las Heras, afirman que como jamás se encontró un resto de esos aviones y barcos desaparecidos, así como tampoco un cadáver, es probable que estas personas y sus máquinas estén en otra dimensión, en otro lugar distinto de este, y que allí continúen vivos. Naturalmente, son cosas que no podemos comprobar. Para mí, la explicación más sensata está en la presencia de fuerzas magnéticas que varían en diferentes tiempos y zonas.
ALH: Estoy totalmente de acuerdo con usted, Berlitz. Por otro lado, la hipótesis de un pasaje a otra dimensión o a un punto paralelo, de suceder, también estaría vinculada a la presencia de alteraciones magnéticas que serían capaces de hacer que un objeto (un barco, por ejemplo) comience a vibrar en una frecuencia que le es ajena, produciendo así su desaparición. Como si se abriera un pasaje a un universo que nos es ajeno y desconocido, donde todo vibra en una gama de frecuencias distintas a las que utilizamos en este Cosmos al que pertenecemos. Pero hay otra cosa: ¿mientras usted era oficial, algunos de sus colegas tuvieron oportunidad de ver esfumarse a algún barco o avión sobre la zona del Triángulo de las Bermudas?
CB: Algunos pilotos civiles y militares, y también capitanes de barco con los que yo he trabajado, presenciaron desapariciones. Aun en los días de la Segunda Guerra Mundial había mucho interés por estos incidentes; aunque no tiempo para investigarlos. Algunos hechos se desarrollan hasta en situaciones difíciles de creer. Le cuento algunos casos. En un lugar que se llama Lengua del Océano, en Bahamas, hay una parte realmente profunda que parte de cien metros hasta más de tres kilómetros.
DESAFÍO A LA CIENCIASUS LÍMITES, MIAMI, PUERTO RICO Y BERMUDA
El Triángulo de las Bermudas es la región del océano Atlántico delimitada por Miami, Bermuda y Puerto Rico, y ha sido objeto de fascinación y temor durante décadas.
Este tramo de mar, conocido por la inexplicable desaparición de aviones y barcos, ha generado teorías que van desde causas naturales, como fuertes corrientes y variaciones magnéticas, hasta lo sobrenatural, incluyendo la existencia de portales hacia otras dimensiones o la actividad de civilizaciones extraterrestres.
Berlitz, uno de los investigadores más influyentes en este tema, popularizó la idea de que el Triángulo de las Bermudas es un lugar donde las leyes de la física parecen no aplicarse, alimentando la imaginación de millones.
Aunque muchos científicos se muestran escépticos y atribuyen los incidentes a errores humanos o fenómenos meteorológicos, el misterio sigue siendo un enigma sin resolver.
Charles Berlitz es una figura clave en la investigación paranormal, no sólo por sus obras sobre el Triángulo de las Bermudas y la Atlántida, sino también por su enfoque en fenómenos inexplicables que han intrigado a la humanidad durante décadas.
Su carrera estuvo marcada por un profundo interés en conectar puntos aparentemente inconexos entre la mitología, la arqueología y los avistamientos de OVNIs, que fueron registrados. La popularización de la Atlántida, un mito que ha perdurado durante milenios, se debe en gran parte a Berlitz.
Su investigación sobre similitudes lingüísticas y tradiciones orales en culturas de ambos lados del Atlántico llevó a un renovado interés en la posibilidad de que esta civilización perdida haya existido realmente. Berlitz fue uno de los primeros en sugerir que restos arqueológicos submarinos podrían ser pruebas tangibles de la Atlántida, una idea que sigue siendo debatida en la comunidad científica.
El trabajo de Berlitz, a lo largo de su vida, en el Triángulo de las Bermudas ha sido igualmente influyente. Al relacionar las desapariciones inexplicables en esa región con avistamientos de OVNIs, Berlitz abrió nuevas vías de investigación que han llevado a teorías sobre bases extraterrestres submarinas y la existencia de dimensiones paralelas.
Estas ideas, aunque controvertidas, han capturado la imaginación del público y han inspirado a generaciones de investigadores paranormales a explorar lo desconocido con mente abierta. Una mirada distinta que se mantiene en el tiempo por la investigación de años. La influencia de Berlitz trasciende sus libros y se manifiesta en el legado de preguntas sin respuesta que dejó.
Sus investigaciones invitaron a mirar más allá de lo evidente y a considerar la posibilidad de que el universo esté lleno de misterios aún por descubrir. La conexión que Berlitz estableció entre la Atlántida, el Triángulo de las Bermudas y los OVNIS continúa siendo un punto de referencia para quienes buscan desentrañar los enigmas de nuestro mundo y más allá.
Por otro lado, Berlitz también fue pionero en explorar la relación entre la mitología y la ciencia, sugiriendo que muchas de las leyendas antiguas podrían tener raíces en eventos reales o fenómenos naturales mal comprendidos por las civilizaciones antiguas. Este enfoque interdisciplinario le permitió establecer conexiones sorprendentes entre culturas distantes y eventos históricos, como los diluvios universales mencionados en diversas tradiciones, que Berlitz interpretó como posibles reminiscencias de catástrofes globales ocurridas en un pasado remoto.
Además, la fascinación de Charles Berlitz por los OVNIS y su interacción con la Tierra lo llevó a teorizar sobre la posibilidad de que civilizaciones avanzadas de otros planetas hayan influido en el desarrollo de culturas antiguas. A través de su trabajo, Berlitz desafió las perspectivas convencionales y alentó a considerar la historia humana desde un punto de vista más amplio, donde lo inexplicable no es descartado, sino visto como una clave para comprender mejor nuestro lugar en el cosmos.

