Ayer  la Justicia absolvió a Mafalda Secreto, la mujer que mató de un tiro y descuartizó a su pareja José Luis Arenas (60) en 2019 en la ciudad bonaerense de Colón,  porque consideró que actuó en legítima defensa por ser una víctima permanente de violencia de género.

"Hoy, mi nombre es tristemente conocido por un homicidio que me vi obligada a cometer ante una situación excepcional y extrema", escribió Secreto en un carta a los periodistas ante los pedidos de entrevistas que estaba recibiendo.

 

"Estuve detenida y en la Unidad Penitenciaria, conocí a la doctora Raquel Hermida Leyenda, mi defensora.  Ella me conectó con el doctor Enrique Stola (Medico Psiquiatra) y la  licenciada Alicia Castro (Perito Psicóloga) de la Red de Contensión. Los tres me hablaron de derechos, libertad y así obtuve la prisión domiciliaria.  Ayer y gracias a los fundamentos de mi abogada, el Tribunal falló mi absolución por  legítina defensa", continúo.


"A pesar de ello no soy libre, mi ex pareja tenía muchos contactos por su actividad de narcotraficante. Me amenazaba con delincuentes y hasta con el mismo Ministerio Público.  Importantes Estudios Jurídicos y Escribanías lo protegían. Hoy siguen en riesgo mi familia y los testigos que declararon", sostuvo la mujer y aclaró:  "Por eso y para protegerlos decidí no dar entrevistas". 


"Espero sepan comprender mi situación de vulnerabilidad que puede extenderse más allá de Casación", finalizó. 

 

"Tiene amnesia disociativa de lo que ocurrió después del momento del disparo acreditada por los peritos oficiales", afirma a Cronica.com.ar Hermida Leyenda.

"Mi idea era creara jurisprudencia en los casos aquellas mujeres que en contexto de violencia de género por miedo tratan de deshacerse del cuerpo. La difrencia en este caso es que Mafalda manifestó su temor y sus ganas deshacerse del cuerpo. El código penal no pena que hace un individuo con un cádaver, llega hasta el momento de la muerte de un ser humano. Quería proteger a esas mujeres que con una idea muy moralista  los jueces imputaban por tratar de ocultar lo que habían hecho", explica Hermida Leyenda. 

"Evidentemente la vulneravilidad deja en claro que una mujer puede defenderse y tener miedo de lo que le va a pasar ante la violencia institucional. En este caso frente a un fiscal que su pareja mencionaba diariamente amenazándola", concluye. 

Arenas fue hallado asesinado y descuartizado el 1 de junio de 2019 en una vivienda ubicada en la calle 11 entre 50 y 51, de Colón, localidad ubicada a 50 kilómetros de Pergamino.

Secreto fue a la casa de su hermano para decirle que había asesinado a su pareja y que necesitaba ayuda para deshacerse del cadáver. El hombre se presentó en la comisaría  para informar el homicidio.

Los efectivos concurrieron a la vivienda de la hermana del denunciante y encontraron a la mujer, quien reconoció el hecho, por lo que fue trasladada a la seccional, mientras que los peritos hallaron el cadáver de Arenas.

El cuerpo estaba boca abajo y descuartizado, ya que le faltaban los miembros inferiores a la altura de la rodilla, y el brazo derecho desde el codo, y además presentaba un balazo en el maxilar derecho que, según la autopsia, fue lo que le provocó la muerte.

 

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