La activista trans Diana Sacayán tenía 39 años y había coronado más de dos décadas de militancia social consiguiendo la sanción de la ley bonaerense de cupo laboral para ese colectivo, que se conoce por su nombre y es única por sus características a nivel mundial, cuando en 2015 fue asesinada por un joven que será juzgado desde este lunes.

Sacayán había tenido una participación también decisiva para la sanción de la Ley Nacional de Identidad de Género, en 2012, y fue una de las primeras en obtener su DNI rectificado de manos de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

“Su asesinato tiene un gran impacto sobre el colectivo travesti, porque si bien todas las muertes son significativas no es un dato menor que ella haya sido una defensora de nuestros derechos”, dijo su hermano, Say Sacayán.

“En los seis meses siguientes a la muerte de Diana perdimos cuatro compañeras que, si bien murieron por enfermedad, se vieron afectadas en su salud y sus ganas de vivir por esta noticia, entre ellas la propia Lohana Berkins, subrayó, al pedir que el juicio por el travesticidio concluya con “una condena ejemplificadora”.

En octubre de 2015 fue asesinada a puñaladas en su departamento de Flores por Gabriel David Marino, de 25 años, quien será juzgado desde este lunes, en los tribunales porteños, que por primera vez aplicarán la figura de “travesticidio” en la Capital Federal.