U na de las hermanas israelíes asesinadas en Mendoza murió estrangulada. Se trata de Phyria Sarussi, madre de Nicolás Gil Pereg, el único detenido por el crimen de las mujeres. Así lo informó el Cuerpo Médico Forense de acuerdo al resultado de exámenes anatomopatológicos practicados sobre ciertos órganos luego de la autopsia.

"Estrangulamiento con lazo" es la denominación técnica que se utiliza para diferenciarlo del que se practica con las manos, es decir en forma mecánica. El asesino pudo haber utilizado una cuerda, una soga o algún elemento similar, explicaron los investigadores. Las conclusiones del peritaje, que fueron divulgadas por el Ministerio Público Fiscal, fueron clave para determinar la causa del fallecimiento de Sarussi, de 63 años; en un primer momento se dijo que la probable causa de la muerte eran golpes y revolcones.

Su cadáver estaba enterrado  junto al de su hermana, Lili Pereg, de 54 años, fue asesinada con tres disparos de arma de fuego. Los cuerpos estaban un predio ubicado en Roca 6000 de Guaymallén. Allí, según la fiscal Claudia Ríos, Nicolás Gil Pereg las mató y las enterró el sábado 12 de enero y dos días después se presentó en la Justicia denunciando la desaparición de ambas.

Las mujeres, oriundas de Israel, habían llegado al país para visitar a Gil Pereg, quien está radicado en Mendoza hace más de una década. Testimonios y videofilmaciones ayudaron a la Justicia a determinar que el sábado 12 el hombre fue a buscarlas al centro, que luego los tres abordaron un colectivo, que bajaron en Guaymallén y que ingresaron al predio, de donde nunca más salieron con vida.

En una remera de él había sangre de las víctimas. Gil Pereg fue detenido imputado por el homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en perjuicio de la tía y por el homicidio agravado por el vínculo en perjuicio de la madre. Por su parte, el acusado presentó un nuevo escrito a través de su abogado defensor para que le lleven a sus gatos al penal de San Felipe.

El letrado sostiene que hay un "vacío legal" que permitiría a los detenidos tener mascotas en el penal. Además, ofrece hacerse cargo de la alimentación de los felinos en caso de que prospere la solicitud. El ciudadano israelí se encuentra aislado del resto de la población carcelaria y en su momento realizó una huelga de hambre y amenazó con suicidarse si no le llevaban sus gatos.