Por Fernando Vázquez

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Trascendieron nuevos detalles de la banda de lavadores de dinero procedente del narcotráfico, en la que aparece sospechado Mauricio “Chicho” Serna, ex jugador de Boca, quien se presume sería llamado a declarar por el doctor Néstor Pablo Barral, titular del Juzgado Federal Criminal y Correccional Nº 3, del departamento de Morón, porque se cree que mantuvo vínculos comerciales con el ciudadano colombiano José Bayron Piedrahita Ceballos, que está mencionado como el verdadero cabecilla de la organización delictiva.

Una parte de las sumas ilícitas habría sido invertida en el tradicional Café de los Angelitos. Serna, ya se sabe, fue involucrado en las maniobras ilegales por el abogado Mateo Corvo Dolcet, que está alojado en la Delegación Morón de la Policía Federal, al hallarse procesado en la causa de narcolavado, porque aparece sindicado como el principal contacto en Argentina de Piedrahita Ceballos (propietario de frigoríficos, constructoras y campos utilizados en la crianza de ganado en Colombia, pero que además es líder de la banda de narcotraficantes denominada La Oficina de Envigado).

Sugestivo

Un detalle que no pasa inadvertido para los pesquisas: Corvo Dolcet registraba domicilio en el lote G 21 del famoso country Ayres del Pilar, situado en el kilómetro 43,500 de la Ruta Panamericana, en la zona norte del conurbano provincial.

La abogada María de los Angeles Berta, esposa de Dolcet, y otra de las investigadas en el expediente, residía en el mismo inmueble. ¿Y por qué es un dato llamativo? Porque curiosamente en este mismo predio vivía el narcotraficante colombiano Héctor Edilson Duque Ceballos, cuando fue muerto por sicarios, en la noche del 24 de julio de 2008, en el estacionamiento de un tradicional shopping, situado en la localidad bonaerense de Martínez, en el partido de San Isidro (caso en el que la Justicia se encargó de investigar a integrantes de la barra brava de Boca).

Testigos aseguran que Serna y Duque Ceballos se habrían reunido en diversas oportunidades. Duque Ceballos, muerto a tiros con proyectiles 40, era conocido como “Monoteto” y había nacido en el municipio de Belén de Umbría, en el departamento colombiano de Risaralda, fue el individuo que manejó las finanzas y la comercialización de los estupefacientes de la organización conocida como La Cordillera, formada por grupos paramilitares y por narcos, que era liderados por Carlos Mario Jiménez, apodado “Macaco”.

La restante víctima fatal del doble asesinato fue el colombiano Jorge Alexander Quintero Gartner (presuntamente vinculado en aquella época a la incautación, en un procedimiento, de 470 kilogramos de cocaína, que fueron descubiertos en Avellaneda). “Chicho” aparece ligado a Piedrahita Ceballos porque se asegura que ambos intercambiaron bienes, entre ellos una vivienda en el country San Diego. Aquí surge otro dato llamativo: Esteban Adrián Del Río, el ahora pastor y ex jugador de All Boys, que está implicado en la investigación por el lavado del narcodinero, dijo en el expediente que en el country San Diego conoció a Nelson Fernando Jaramillo Estrada.

¿Quién es este personaje? Es uno de los cuñados de Piedrahita Ceballos, ya que se encuentra casado con la hermana de la esposa del jefe narco. Jaramillo Estrada viajaba frecuentemente a nuestro país y se alojaba en el selecto hotel Faena, en Puerto Madero. Del Río también está sindicado como otra de las personas que tuvo vínculos comerciales con Piedrahita Ceballos, porque figuraba como responsable de la firma Distry Panamá S.A., que en Argentina tiene sede en Calderón de la Barca al 1300, entre Juan Agustín García y San Blas, en el barrio porteño de Monte Castro.

Con las sumas ilegales, el ex futbolista de la institución de Floresta habría adquirido, en diciembre de 2014 y tras abonar 856.000 pesos en efectivo, una vivienda en De La Querencia al 4300, en la localidad bonaerense de Villa Udaondo, en el partido de Ituzaingó. Distry Panamá es una de las empresas controladas por Piedrahita Ceballos y cuya casa central está en el primer piso de un inmueble ubicado en avenida Ramón Arias Malina, en la capital panameña. Las investigaciones comenzaron a raíz de una presentación realizada el 1º de setiembre de 2016 por los agentes pertenecientes a la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos al área de Narcocriminalidad de la Procuraduría General de la Nación.