En el marco de la causa judicial que investiga el envenenamiento de un policía de La Pampa que está en estado crítico, y por el que está detenida su pareja, nuevos detalles salen a la luz sobre la relación que mantenían que darían cuenta que la mujer vivía en un contexto de violencia de género. 

La mujer de 31 años identificada como Yanina Coronel fue detenida en Santa Rosa, el viernes por la tarde, por ser la principal sospechosa de haber envenenado a Gabriel Páez Albornoz, efectivo del área de Seguridad Rural de la Unidad Regional I.

La pareja tenía una relación "medianamente corta", con un hijo en común, según consignó "El Diario de La Pampa". Fuentes extraoficiales aseguran que no tenían un buen trato, y que ella sufría violencia de género de parte de él. Pese a que muchas veces había querido denunciarlo, "nadie le daba bola" debido a que él integraba las fuerzas de seguridad. De tal manera "no hay ninguna denuncia formal", establece el medio local. 

La pareja convivía, así fue que la acusada admitió haber sido ella quien le preparó el batido que luego Páez ingirió durante un encuentro con otros colegas del área de Seguridad Rural. 

Después de consumir la bebida en una botella de vidrio, el efectivo policial dijo que "estaba fea" y la volcó al piso, por lo que un perro que bebió de ahí, minutos después murió.

Inmediatamente, fue Páez el que se descompuso y fue trasladado de urgencia al hospital de Toay para luego ser derivado al hospital Dr. Lucio Molasdonde se encuentra internado en terapia intensiva en estado crítico.

La mujer quedó detenida luego que se comprobara que había restos de veneno en la licuadora que ella utilizó para prepararlo. No obstante, esta misma sustancia estaba dentro de la botella de donde el policía consumió el batido. También en la vivienda que comparten había un sobre con restos del tóxico.

 En las últimas horas del sábado se espera que se formalice la acusación de tentativa de homicidio agravado por el vínculo contra Coronel. 

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