El hombre que fue detenido por el femicidio de una mujer de 65 años, quien fue asesinada a puñaladas dentro de su comercio de la ciudad salteña de Tartagal, se encontraba en libertad condicional tras cumplir los dos tercios de la pena que le otorgaron por el homicidio de otra mujer.

El fiscal penal de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas de Tartagal, Gonzalo Vega, imputó a Luis Enrique Rebilla como autor del delito de "homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género", en perjuicio de Susana Zerpa (65).



En la acusación, Vega sostuvo que el acusado mantenía una relación sentimental con la víctima desde el pasado mes de abril y que Zerpa había decidido ponerle fin por sus actitudes agresivas como consecuencia de los celos.

De acuerdo a lo que determinaron los investigadores, el hecho ocurrió cuando Rebilla se presentó en el local comercial ubicado en la calle General Güemes al 500, donde le generó a Zerpa numerosas lesiones con arma blanca en la zona del cuello y tórax, y le provocó la muerte en forma instantánea.

Durante la audiencia de imputación desarrollada en las últimas horas en la ciudad de Tartagal, el hombre estuvo acompañado de un defensor oficial y, tras conocer la acusación en su contra, decidió declarar y negó su participación en el hecho.

Vega solicitó al Juzgado de Garantías interviniente que se mantenga la detención del acusado, mientras se cumplen las numerosas medidas solicitadas para lograr el esclarecimiento del hecho.

Se determinó que Rebilla se encontraba con libertad condicional desde el pasado 13 de mayo, al cumplir los dos tercios de una condena a 11 años de prisión por el que fue condenado por el homicidio de Zulema del Valle Gómez.



Los voceros indicaron que desde el 29 de octubre del año pasado, el hombre había accedido al beneficio de semilibertad previsto por la ley de Ejecución.

Para el otorgamiento de la condicional se tuvieron en cuenta los informes psicológicos positivos y de conducta.

Zerpa no había regresado la noche del jueves a su domicilio, ubicado en el barrio Mataderos, por lo que una vecina se presentó ante la comisaría 42, de Tartagal, donde denunció que no la veía desde el día anterior.

Por ello, efectivos policiales se trasladaron al local comercial de la víctima, dedicado a la venta de insumos de pastelería, y escucharon música en alto volumen en el interior.

Al no obtener respuesta a los llamados, los policías ingresaron al local y hallaron el cuerpo de Zerpa sobre un charco de sangre, por lo que de inmediato activaron el protocolo para preservar la escena del hecho y dieron intervención al fiscal.

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