Por María Helena Ripetta
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Una banda que utilizaba inhibidores de señal para robar en vehículos estacionados en centros comerciales fue desmantelada por la policía, tras un allanamiento realizado en la Villa 1-11-14. Estaba integrada por dos personas colombianas, una dominicana y una argentina. Los hurtos que dieron origen a la investigación ocurrieron dentro del Centro Comercial Nordelta.

Muchas veces la gente cree que su auto está seguro porque le colocó la alarma. Pero no siempre es así. Los delincuentes ahora usan estos inhibidores de señal que hacen que su vehículo quede abierto y vulnerable, aunque suene como si se hubiera cerrado. Y tampoco sonará la alarma cuando se lo abran para saquearlo.

En general esto sucede en los estacionamientos de los shoppings o supermercados. El aparato es como un handy que interfiere la activación de la alarma y el cierre automático de un vehículo. El delincuente tiene que estar cerca y al ver que el dueño activa la alarma, él también lo hace con el aparato y la anula.

"Los inhibidores de señales son aparatos que capturan o se enciman sobre la frecuencia de la alarma. Cuando la persona estaciona, con su control pone el cierre centralizado y la alarma, o eso supone. En ese momento el delincuente, que tiene que estar cerca, genera un ruido electrónico que se encima y la anula. El auto en realidad quedó abierto", explica el especialista en seguridad Luis Vicat, quien señala: "La solución es verificar manualmente que el auto esté cerrado".

"En general, más que robarse el auto, se llevan lo que está adentro. A veces hay computadoras o bolsos. Ha habido un caso en el que habían dejado los papeles del auto: allí figura el domicilio y los delincuentes también tomaron un juego de llaves. Cuando el dueño del vehículo regresó, a simple vista no vio nada raro, pero al llegar a su casa vio que no estaban las llaves y al ingresar vio cómo se habían llevado todo", relata Vicat.

Como se usan para otras cosas, estos aparatos se venden libremente. "Están más o menos a 500 pesos. Son como ganzúas electrónicas, pero se usan como comunicadores, tipo handy, por lo que no están en el Código Contravencional como prohibidas", agrega.

Estos delincuentes, para no despertar sospechas, se movilizan con autos de alta gama y muy bien vestidos. "Son robos rápidos, sin violencia. Hay mucho ruido en esos lugares, por lo que es díficil darse cuenta si otro aparato se está activando", concluye Vicat.