El papá de Nahir y dueño del arma con el que asesinaron a Fernando. 

Ante los argumentos de un perito balístico, el mánager de la familia de Nahir Galarza, Jorge Zonzini, admitió que el padre de la imputada, Marcelo Galarza, podría haber sido quien mató a Fernando Pastorizzo en Gualeguaychú. 

Zonzini visitó el programa de No me importa nada, que conduce Esteban Godoy Vallejos por Radio Trend Topic, y se cruzó con el perito balístico Rubén Martín. En medio del debate, el representante de la familia Galarza admitió la versión que implicaría al padre de la imputada como autor del crimen.

El vocero de la familia también recordó que es "raro" que a la madre de Nahir le realizaron el test de parafina y al padre de ella no. 

 

 
 

El perito aseguró que el episodio no pudo haberse tratado de un accidente como manifestó Nahir en su última declaración y argumentó que "luego de efectuar los dos disparos, tuvieron que llevar la pistola a condición de descanso y al mismo tiempo apretar la cola, sino se escaparía otro tiro. Hacer esa maniobra es algo de sólo puede hacer alguien que sabe manejar bien un arma". 

En cuanto a las versiones que circularon de que Nahir sabía utilizar un arma, Zonzini las desmintió y dijo que nunca se realizaron esas pericias. "Nahir no mostró que disparaba, eso no figura en el expendiente. El fiscal dijo que ella era una tiradora experta y que tenía una precisión impresionante. Pero no. Obviamente ella no sabe usar armas", expresó. 

Martín, en cambio, relató "el uso de dos 'corchazos' es la ejecución sumaria de un policía. Yo creo que la piba se encontró con Fernando, empezó una discusión, el padre le hizo el seguimiento, los vio peleando y lo mató con un tiro remate, típico de policía". 

Ante la declaración, Zonzini dijo que "podría ser posible". Aclaró también que "no tiene que ver con la declaración de Nahir, pero podría ser". 

Para concluir, el perito cruzó con Zonzini, manifestó que la estrategia de la defensa de Nahir es "llevar el caso a violencia de género" y se quejó sobre que el dueño del arma con el que mataron a Fernando, no recibió siquiera prisión preventiva.