Joe Wolek, el turista que fue apuñalado en La Boca, salió a refutar desde Estados Unidos las declaraciones de la madre del ladrón muerto y defendió al policía Luis Chocobar, sobre quien dijo que para él “es un héroe”. En diálogo a través de Skipe con Telefé Noticias y desde su casa de Los Ángeles, Wolek, dijo que las declaraciones de la madre del ladrón “no son verdad”. “No puedo decir si fui apuñalado por uno o por ambos, pero fui apuñalado. Lo único que le puedo decir a la madre es que siento que haya perdido a su hijo, me entristece mucho que alguien muera, me alegra no haber sido yo’, sostuvo.

En ese contexto, el turista estadounidense habló tras la polémica que suscitó el embargo y el procesa- miento del policía, que investiga la muerte de Juan Pablo Kukoc, y defendió al agente de la Policía Local de Avellaneda, a quien consideró un “héroe”. “Llamó a la policía y a la ambulancia para que me atiendan, si eso no hubiera pasado, no estaría acá, estaría muerto”, sostuvo. El jueves la madre del delincuente que murió pidió “justicia” por su hijo Juan Pablo Kukoc, de 18 años. “A mi hijo lo tendría que haber juzgado un juez”, dijo Yvonne.

Ayer informamos que una cámara registró el momento en el que el policía de Avellaneda Luis Oscar Chocobar (30) dispara contra Juan Pablo Kukoc (18), uno de los ladrones que el 8 de diciembre atacó a puñaladas al turista Joe Wolek en La Boca para robarle su cámara de fotos y otras pertenencias.

En las imágenes, no se observa el momento exacto en que Chocobar dispara contra Kukoc, quien corría de espaldas a una distancia estimada de 10 metros delante del policía. El hecho ocurrió a las 8.19 de aquel día y en la filmación apa- rece el ladrón en la huida cuando ya había sido herido y cae al piso. En la mitad de la carrera, siempre de espaldas al agente, cae al suelo ya malherido y el agente Chocobar lo apunta. “La agresión a la que era pasible no era inminente, ya que de las imágenes captadas por el domo instalado en la esquina de Irala y Suárez se observa que al momento de recibir los disparos corría por esa última arteria, sin darse vuelta en ningún momento y se encontraba a varios metros de distancia del oficial”, dice el juez Velázquez en su resolución, por la que proceso y embargo al policía. A esa altura de los hechos, Kukoc ya había sido abordado por tres testigos, que lo habían perseguido cuando vieron el ataque a Wolek, y las heridas que el estadouniden- se había recibido. Los hombres lograron quitarle la cámara Sony que llevaba el ladrón, quien a pesar de eso, mantuvo su huida. Estos testigos contaron al juez que Kukoc llevaba la cámara en una mano y la otra la tenía envuelta en una campera, y que cuando force- jearon para recuperar la cámara el asaltante hizo ademanes de que tenía un arma. En ese momento (ocurrido en la calle Irala, casi esquina Suárez) apareció Choco- bar. Según figura en el expediente, el policía dio la voz de alto, y provocó que Kukoc reiniciara su carrera. Chocobar disparó tres ve- ces al aire pero Kukoc mantuvo la huida sin mirar atrás. Cuando el ladrón ya había pasado la esquina de Suárez, el policía le disparó al menos dos veces.