La investigación en torno a la muerte de Antonio Ladeira, un jubilado español de 87 años que perdió la vida el mes pasado luego de ser golpeado, torturado con una plancha y apuñalado en su casa de  Boedo, tuvo este domingo novedades importantes, luego de que la Policía detuviera a su sobrina María Laura Peralta, por el homicidio triplemente calificado de su tío.

En ese sentido, cumplió un lugar clave las escuchas que los agentes federales realizaron sobre los teléfonos del hermano y la cuñada de la sospechosa, de 45 años de edad, mediante las cuales pudieron registrar varias comunicaciones realizadas el día del hecho desde las inmediaciones de la escena del crimen, en las que la propia imputada confesaba que le había robado y luego asesinado a su tío.

Las escuchas telefónicas surgieron de la intervención de comunicaciones que la Policía Federal Argentina (PFA) realizaba en el marco de una causa por narcotráfico que está a cargo del juez federal Julián Ercolini.

En una de las transcripciones de las escuchas que dio a conocer Telam, la cuñada le preguntó a la acusada el día del crimen: “¿Qué pasó? Te voy a buscar”, a lo que Peralta respondió: “Tengo una pantalla 50 pulgadas, voy a ir a la Zavaleta para que me den plata”.

La mención de este elemento hace clara referencia a un televisor de ese tamaño que, según consta en la causa, fue uno de los elementos robados en la casa de la víctima.

Por su parte, una de las frases más macabras que recogieron los investigadores se registró cuando la acusada fue consultada de forma tácita, por cuál era el estado en que se encontraba Antonio Ladeira.

“¿Él cómo está? ¿Fue?”, preguntó la cuñada en alusión a si la víctima estaba muerta y Peralta respondió: “Sí, me tengo que ir a cambiar porque estoy toda chocolateada”, una expresión con la que describió que estaba manchada con sangre.

Sobre esta pista, durante el allanamiento al domicilio de la imputada realizado en las últimas horas se secuestraron dos toallones, una blusa y una camisa con aparentes manchas hemáticas que ahora serán analizadas en el laboratorio para determinar si se trata de sangre de la víctima.

En otras escuchas fue el propio hermano de Peralta -detenido el pasado sábado, pero por la causa de drogas- quien se comunicó con su padre para avisarle que la imputada de homicidio le había hecho algo a Ladeira.

“Laura se mandó una cagada mal. Terrible. Lo peor que te puedas imaginar”, apuntó el hermano de la acusada, a lo que su papá le preguntó si le hizo algo al tío, y él respondió: “Sí. Le hizo algo muy feo al tío Antonio”.

A partir del análisis de los registros de llamadas y tráfico de datos del celular empleado por Peralta, el fiscal en lo Criminal y Correccional 1, Pablo Recchini, y la policía determinaron que el día del hecho, la imputada llamó en dos oportunidades a la casa de su tío entre las 13.21 y las 13.34.

Además, tres antenas de Boedo la captaron acercándose y permaneciendo en la zona de escena del crimen durante el lapso aproximado de una hora, entre las 14.18 y las 15.15, momento en el que se cree ocurrió el crimen.

En la escena del crimen, los peritos secuestraron un cuchillo, un destornillar y una plancha eléctrica, como los elementos utilizados para la tortura y el posterior homicidio.

Por ello, al pedir su detención, el fiscal Recchini le imputó a Peralta la comisión de un “homicidio triplemente calificado por haberse cometido con ensañamiento, por el vínculo (sobrina) y por haber sido cometido con el fin de asegurar la consumación del robo y lograr su impunidad”.