Hoy por la mañana, la Policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, allanó y clausuró un local chino que aparentaba ser un karaoke, pero que en realidad era un prostíbulo encubierto en el que también se practicaban apuestas clandestinas.

Junto con personal de la Unidad Operativa de Fiscalización Integral del Gobierno porteño, los efectivos ingresaron al local ubicado en Adolfo Alsina al 1800, en el barrio de Balvanera y descubrieron un sector de juegos de azar con ruletas, naipes y dados, bebidas alcohólicas y alimentos de procedencia asiática sin las certificaciones correspondientes de Anmat.

 

Cabe aclarar, que el procedimiento se realizó luego de que los vecinos hayan efectuado una serie de denuncias que referían a ruidos molestos y actividades compatibles con la prostitución. En ese momento, dentro del sitio había 18 hombres, todos mayores de edad y de nacionalidad china y coreana.

Además, había ocho mujeres que ejercían la prostitución y tres empleados. Por eso, el encargado del lugar, un hombre chino que hace siete años que reside en la Argentina, fue detenido en flagrancia, según informaron fuentes judiciales.

En el sitio secuestraron juegos de azar, bebidas alcohólicas y alimentos asiáticos sin autorización. Foto: Telam.

Rocío, una joven argentina de 22 años que tenía domicilio en ese inmueble y que, además, es pareja del detenido, aseguró esta tarde que allí funcionaba "un karaoke" y negó que se ejerciera la prostitución o las apuestas clandestinas.

"Es un karaoke chino, entran solo los chinos, porque ganan más que los argentinos. Acá se pueden gastar hasta 200.000 pesos, que es lo que sale una sala, donde entran 30 personas", sostuvo en diálogo con el canal de noticias TN.

La joven, también explicó que "los clientes alquilan la sala, llaman chicas para tomar y bailar, pero no hay prostitución. Las chicas venían con los clientes, no tienen nada que ver con el lugar".

Además de funcionar como prostíbulo, el lugar contaba con un sector de apuestas. Foto: Telam

Vale decir que, aparte de que el local no estaba habilitado para lo que allí funcionaba realmente, personal del Gobierno porteño detectó que ya tenía una "clausura administrativa vigente". Además, se inició una intimación por seguridad e higiene y se labró un acta por la Infracción de los Artículos 138 y 141 del Código Contravencional porteño por maltrato animal, luego de que se encontrará un gallo.

Finalmente, la policía convocó a la Dirección Nacional de Migraciones para establecer la situación de los ciudadanos extranjeros y de la Oficina de Rescate del Delito de Trata de Personas de la Nación, para realizar entrevistas con las mujeres.

Después del relevamiento se estableció que ninguno de los demorados contaba con irregularidades ni impedimentos restrictivos de libertad, por lo que se retiraron, al igual que los empleados.

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