Este sábado a la noche, la oficial Lourdes Espíndola, de 25 años, terminaba un día más de servicio en el Comando de Patrullas de Moreno en la estación de peaje Quintana, en la Autopista del Oeste, en la localidad bonaerense de Ituzaingó, y se disponía a volver a su casa.

Cuando se encontraba en la parada de colectivos, dos delincuentes en moto la interceptaron, forcejearon con la uniformada, le dispararon en el cuello y le robaron el arma reglamentaria. La oficial de la Bonaerense fue trasladada al Hospital Posadas y su estado de salud es grave.

Se trata del segundo ataque ocurrido el sábado a personal femenino de la Bonaerense. La agente de la Policía Local de Almirante Brown, Tamara Ramírez, de 26 años, murió de un disparo en la cabeza luego de que un delincuente ingresara a robar a su casa en la localidad bonaerense de Glew.

Juan Espíndola, padre de la joven, en diálogo exclusivo con Crónica HD, contó que "la bala le corto la carótida" y aseguró que su hija "pelea por su vida". También aclaró que "llegó ya inconsciente al hospital".

Además, manifestó que "hay que terminar con la inseguridad, los policías ganan dos pesos con cincuenta, ¿dónde está el gobierno?, ¿dónde está Macri?, ¿en qué país estamos? El chorro queda siempre libre".

Aclaró, también, que "robar no le robaron nada, le dispararon solamente por el uniforme y porque le querían robar el arma, la plata que tenía encima ni se la tocaron".

Según las primeras informaciones, la uniformada llevaba 5 mil pesos en efectivo pero los delincuentes sólo se llevaron su arma reglamentaria.

Los pesquisas creen que la intención de los motochorros era atacarla para sustraerle el arma a la oficial de la Bonaerense, quien es mamá de un nene de 6 años.

Ya quebrado, el padre de la joven, aseguró que su hija "toda su vida quiso ser policía, desde que era chiquita".

En cuanto a su estado de salud, dijo que "los médicos me dieron el primer informe después de la primera operación en su cuello, por ahora está inconsciente".

Por último, sentenció: "El gobierno debe poner mano dura con los delincuentes, no con la policía".

El personal de la comisaría Ituzaingó 2da. de Villa Ariza está a cargo de la investigación y busca testigos del sangriento hecho para identificar a los delincuentes.