En una serie de allanamientos realizados en distintos puntos del país, hallaron laboratorios de una red ilegal que fabricaba dióxido de cloro para su comercialización como “solución mágica” para el COVID-19. En tanto, el procedimiento estuvo encabezado por el juez federal Ariel Lijo y hay cinco personas imputadas que serán indagadas.

La causa comenzó con una investigación de la Unidad Fiscal de Investigaciones en Materia Ambiental UFIMA, a cargo del fiscal Ramiro González, quien recibió una denuncia relacionada a la comercialización de un producto denominado “MMS-SUPLEMENTO MILAGROSO” (Cloruro de Sodio, Dióxido de Sodio y Clorito de Sodio), el cual era publicitado y puesto a la venta en la sociedad pese a no estar autorizado por el ANMAT.

La denuncia surgió luego del fallecimiento de una persona de 50 años de edad en la provincia de Jujuy y de un niño de 5 años en Neuquén a causa de la ingesta del producto. Los comercializadores prometían soluciones patológicas para diversos tipos de enfermedades, entre ellas el Covid-19.

"El alemán" Andreas Ludwig Kalcker sería la cabeza de la organización  (Twitter).

El propulsor de esta actividad ilegal es Andreas Ludwig Kalcker, conocido como “el Alemán” por su nacionalidad, un supuesto médico que se presentaba como el descubridor de la solución milagrosa para el coronavirus y promocionaba su consumo en conferencias de prensa. Tanto la fabricación como las ventas se realizaban en distintos lugares del país, incluyendo Claypole, Mar del Plata, y varios barrios porteños como Villa Devoto.

También están imputados Daniel Binello, Daniel Bagalá, Xiomana Tatiana Solnik Aureliana Manuela Duarte, todos identificados junto al usuario de Facebook “Semillas orgánicas”.

Fuentes judiciales informaron que en los allanamientos se secuestró gran cantidad de materia prima del falso medicamento como por ejemplo “dióxido de cloro”, sustancia “MILAGROSA MMS”, rótulos y frascos para la posterior comercialización del producto, elementos informáticos, computadoras.

Se desarticuló además el “laboratorio clandestino” que encontraron instalado en un domicilio particular de Mar del Plata, donde residía uno de los investigados. Asimismo, lograron dar con todos aquellos individuos imputados en la causa.

El fiscal González denunció por delitos que tienen penas de hasta 10 años de cárcel por envenenamiento, adulteración y falsificación de sustancias destinadas al uso público.