La familia de María Cash apuntó contra el camionero acusado de asesinato: "Ni siquiera se declara inocente"
Así lo advirtieron en un comunicado donde denunciaron encubrimiento a favor de Héctor Romero. El hombre, de 71 años, está con prisión domiciliaria.
La familia de María Cash, la joven diseñadora de 29 años desaparecida el 8 de julio de 2011, apuntó contra el camionero Héctor Romero, quien permanece detenido aunque con prisión domiciliaria. Fue la última persona que mantuvo contacto con la víctima. El hombre, de 71 años, está imputado por homicidio calificado por alevosía.
"Llama la atención que esté con prisión domiciliaria cuando ni siquiera se declara inocente, y se advierte todo un encubrimiento por parte del entorno de Romero, en el cual estaban personajes políticos importantes de General Güemes", criticó la familia de la víctima a través de un comunicado.
"Romero fue la última persona que vio a María con vida y se encuentra con prisión domiciliaria, pese a que existen fuertes constancias y escuchas en la causa en donde el propio Miguel Segura, su jefe, refiere ‘después eso explicale vos el quilombo que tengo yo hoy en día por culpa de un chofer pelo... que ha hecho una cagad...’“, señalaron los familiares de la joven.
También argumentaron que en su declaración indagatoria "no aportó mayores datos" y que "se escudó en cuestiones tangenciales" sin señalar que "no sabía que la persona que había llevado era María Cash".
La detención de Romero se basó en contradicciones en sus declaraciones, dando cuatro versiones distintas sobre dónde dejó a María: en Difunta Correa, gomería Crespín, Palomitas y Finca El Estanque.
También se suman las demoras inexplicables en su recorrido según el análisis de antenas telefónicas, y la falta de colaboración inicial.
En el comunicado en base a lo que sostiene el caso, la familia de Cash asevera que Romero la subió a su camión "con la intención de mantener relaciones sexuales con ella", pero que le quitó la vida "ante la resistencia rotunda y vehemente de la víctima" aprovechándose de su momento de "debilidad, desorientación y vulnerabilidad".
En tanto, mencionan la "eficacia con la que su agresor ocultó el cuerpo", con complicidad de "su entorno, que intentó (e intenta) encubrir lo ocurrido", sumado a testimonios falsos de abogados que entorpecieron la investigación durante años.

