Nahir Galarza no sólo sabía usar armas, sino que dejó registro telefónico luego de cometido el asesinato, como parte de su coartada. Una vez que confesó dijo que lo llamó "porque quiso".

La joven imputada contó que se quedó despierta y le envió mensajes a Fernando Pastorizzo después de las 5 AM. "Como no respondía lo llamé y no contestó. El último que le mandé fue a las 5.52; yo estaba esperando a que él me llamara, porque siempre me llamaba cuando llegaba, aunque sea para decirme algo".

“Me desperté a las 8.30 con el llamado de su mamá”, dijo Nahir y aclaró inmediatamente: “Él andaba con otra chica, pero no era la novia, porque ni siquiera yo era la novia”, contradiciéndose con lo expuesto en la primera oportunidad y alejándose de su historia de Instagram, donde despedía a su "ángel" con quien había vivido "5 años de amor".

Habló de la posibilidad de un robo y recordó que en alguna oportunidad había sufrido un hurto, pero nada grave. Además agregó que Fernando tomaba alcohol "sólo cuando salía" y en otro momento detalló que la víctima "no tenía armas, ni tampoco lo he visto manejar armas".

Nahir relató en la fiscalía que se había enterado que el arma homicida "era de la Policía y yo sabía que Fernando tenía un compañero que tenía un papá o un tío, o un pariente que era de la Policía, porque él siempre le contaba cosas que pasaban en la ciudad y que sólo sabían los policías".