DESAPARECIDA

La mamá de Marita Verón dijo que no le teme "ni al diablo" y habló de la nueva pista sobre su hija

 Susana Trinarco dio una conferencia de prensa. Reclamó los restos. Hizo referencia a la carpeta con fotos que confirmarían su muerte. 

La mamá de María de los Ángeles "Marita" Verón, desaparecida hace 21 años en Tucumán, Susana Trimarco aseguró que quiere "encontrar los huesos" de su hija y dijo que ya no le tiene miedo "ni al diablo".

Trimarco dio una conferencia de prensa en la sede de la Fundación María de los Ángeles, en Tucumán, para esclarecer dichos sobre la investigación por la desaparición de su hija.


La reunión se convocó luego de que ayer trascendiera a la prensa información sobre nuevas pistas en la causa relacionadas con la supuesta existencia de una carpeta con fotos que demostrarían que la joven murió y la vinculación de "sectores gremiales".


 

"Si está muerta, quiero los huesos de ella para que tenga Justicia mi hija y su familia, su hija, yo como mamá y su hermano. Quiero que tengamos un lugar para ponerle una flor", sostuvo. 

 

La mamá de Marita Verón dijo que no le teme "ni al diablo" y habló de la nueva pista sobre su hija
Marita fue raptada el 3 de abril de 2002. Tenía 22 años. 


Acompañada por sus abogados José D'Antona y Carlos Garmendia, Trimarco señaló que las pruebas recolectadas hasta ahora les permiten sostener que la carpeta con las fotos "sí existe o ha existido" porque en total son "diez personas" que se presentaron en la Fundación y revelaron la misma información.

"Confirmo que Luz y Fuerza es uno de los gremios. Lo confirmo yo como mamá, yo no le tengo miedo ni al diablo",  afirmó ya gregó que "es Luz y Fuerza y otros gremios pequeños. Son todas personas mafiosas".

Marita tenía 22 años cuando fue raptada desde un automóvil el 3 de abril de 2002 en la ciudad de San Miguel de Tucumán.  Desde ese día está desaparecida. Vivía con su hija Micaela que hoy tiene 23 años.

Su mamá Susana encaró ella misma las investigaciones, incluso ingresando en los prostibulos haciendose pasar por prostituta en busca de su hija. La información que logró juntar permitieron a la Justicia llegar a  a la conclusión de que Marita había sido captada por una red de trata de personas que operaba en La Rioja para ser explotada sexualmente.

 

Los condenados

 

El 18 de diciembre de 2017, el Tribunal Oral Federal de Tucumán condenó a 13 miembros del Clan Ale, entre ellos a sus líderes Rubén "La Chancha" Ale y Ángel "El Mono" Ale, quienes recibieron penas de diez años de prisión y una multa de ocho millones de pesos como autores de los delitos de "lavado de dinero proveniente de la usura, la extorsión, la explotación económica del ejercicio de la prostitución y el comercio de estupefacientes, y por asociación ilícita en carácter de jefe".

Los otros integrantes del clan, Fabián Antonio González, Víctor Alberto Suárez, María Jesús Rivero, María Florencia Cuño, Valeria Fernanda Bestán, Julia Esther Picone, Ernesto Santos Catulo, César Marcelo Manca, Carlos Rolando Ocampos, Enrique Lorenzo Chanampa y José Augusto Lucero, recibieron penas de entre siete y tres años. Oscar Dilascio, Hernán Lazarte y Sergio Parrado fueron absueltos.

Mientras se desarrollaba el juicio, Ale -junto a otros miembros del clan que se encontraban en prisión preventiva- fueron liberados por orden de la Cámara Nacional de Casación Penal, pero luego de conocerse la sentencia tuvieron que volver a prisión.



Rubén Ale cumplía su condena en prisión domiciliaria en su casa a causa de sus problemas de salud, hasta que tuvo que ser internado en el hospital donde finalmente falleció.

 



Crónica Policiales: todas las noticias de hoy

 
Esta nota habla de: