María Belén Torres, la joven que fue desfigurada a golpes por el anestesista Gerardo Billiris, aseguró que el acusado "sabía lo que hacia" y que quería matarla cuando la atacó en su departamento del barrio porteño de Palermo en 2017. En la puerta de los tribunales federales de Comodoro Py 2002, antes de que el anestesista dijera sus últimas palabras, la joven dijo a la prensa que esperaba "justicia" y que quiere que con esto se "cierre una etapa" de su vida.

La joven cuestionó los argumentos de la defensa de Billiris, que pidió su absolución por considerar que al momento del ataque éste estaba drogado y no pudo conducir sus actos, y pidió que explique entonces "lo que les hizo a las otras chicas" que también lo denunciaron.

"Obviamente me quiso matar, lo que quiso hacer fue violarme, no lo consiguió entonces fue a matarme", expresó Torres, quien llegó a los tribunales junto a su padre. "Hay que dar una visión para el futuro, dejarles algo a las chicas que vienen, este tipo no tiene que salir, es muy grave si sale y queda libre", agregó.

La joven dijo que la única vez que volvió a ver a Billiris tras el ataque fue el 8 de noviembre último, cuando fue a declarar al juicio y se lo cruzó por error. "Voy a estar ahí, lo voy a escuchar", añadió Torres, quien aseguró que las secuelas psicológicas le van a durar "de por vida".

"Nadie me las va a sacar, me miro al espejo y recuerdo todo lo que me paso", concluyó Belén que desde el principio estuvo acompañada por su familia.