Fue atacada a golpes el sábado y murió hoy en el hospital de Cipolletti, provincia de Río Negro. Agustina Fernández, de 19 años y estudiante de medicina, había sido golpeada durante un asalto.

Sus familiares, vecinos y amigos convocaron a una marcha en reclamo de justicia. Los padres de Agustina, oriunda de la provincia de La Pampa, se reunieron con autoridades del Ministerio Público Fiscal (MPF). Desde anoche el estado de Agustina era irreversible. Los médicos le diagnosticaron muerte cerebral este miércoles por mañana comenzó el proceso de ablación de órganos.

Estaba internada desde el sábado en el hospital Pedro Moguillansky de Cipolletti. La directora detalló que la víctima sufrió un “traumatismo encéfalo craneano” a raíz de la golpiza recibida y que en las últimas horas no se detectó “actividad cerebral ni respuestas a las pruebas que se le hicieron”.

 

Agustina tenía 19 años y estudiaba medica 

Agustina había viajado desde Santa Rosa hacia Cipolletti, donde vivía en un complejo de departamentos de la calle Confluencia al 1300. Cursaba sus estudios de medicina en la Universidad Nacional de Comahue (UNCo).

"Como comunidad educativa sentimos un profundo dolor y estamos junto a la familia de Agustina, acompañándola, al igual que a sus compañeros y compañeras. Exigimos celeridad en la investigación y justicia por nuestra estudiante. Hoy, a las 18.30, nos encontramos en la sede Toschi de la Facultad para marchar junto a toda la comunidad educativa a la plaza de la justicia de Cipolletti", sostiene el comunicado de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNCo con la firma de la decana Silvia Ávila.

El fiscal Martín Pezzetta recibió 21 testimoniales, pero ninguna de personas presenciaron el asalto. La policía cuenta con unas 200 horas de imágenes de cámaras de seguridad para analizar. 

Del departamento se levantaron indicios como rastros papiloscópicos, de calzado, hemáticos y de ADN en la escena del crimen. "Cabe señalar que la principal hipótesis que se investiga es que Agustina fue agredida violentamente y como consecuencia de un robo", sostiene el comunicado del MPF, en el que solicita la colaboración de quienes hayan visto algo o tenga datos para aportar a la causa.

El día del robo y el ataque

Todo sucedió el sábado en la vivienda de la planta baja donde vive Pablo Parra, amigo de Agustina con quien ella iba a cenar. El joven declaró que él salió de su casa alrededor de las 19.20, cuando Agustina estaba en su domicilio. "Ella iba a hacer la ensalada, le dije que entrara, que yo iba a comprar unas cosas y volvía enseguida", aseveró Parra a la prensa local.

Vine a lo de mi viejo a dejar una parrilla, estuve hablando con ellos y después me fui directamente a la heladería, cerca de las ocho de la noche. Luego me dirigí hacia mi domicilio y estacioné afuera, a la vuelta hay una despensa en la que compré dos cervezas y me puse a hablar con el dueño de la despensa”, agregó.

Según el cálculo que hizo Parra tardó una hora como máximo hasta que regresó a su vivienda. Cuando llegó vio que la luz de su departamento “estaba apagada”. Al abrir la puerta encontró a Agustina “tirada en el piso”, estaba como temblando, convulsionando”. Cuando prendió la luz de la habitación vio que estaba “toda revuelta”.

El joven vio su tendero con ropa tirado en un patio interno. Al trepar a un muro perimetral que da a una obra en construcción vio “una escalera parada”. Se sospecha que por ahí ingresó el o los delincuentes. "Enseguida volví y pedí ayuda a mis vecinos", contó y agregó que el complejo hay cámaras de seguridad.

Sin embargo, no sabe si funcionan porque al inquilino anterior “le entraron dos o tres veces a robar”. Los delincuentes se robaron los celulares, las llaves, mil dólares, un rosario de plata grande y ropa.

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