"No quiero volver al pasado. Mucha gente me da ánimo, me alienta y me escribe. Así como digo que se generaron muchas cosas negativas, hay otras que no lo son", dice Nahir Galarza en el aniversario del crimen que cometió, que conmocionó al país. Ella tenía sólo 19 años cuando fue condenada a prisión perpetua por asesinar a Fernando Pastorizzo y se convirtió en la mujer más joven en obtener la pena máxima.

"No quiero volver a hablar de este tema, además no quiero ser malinterpretada. Ya fui juzgada y condenada. Fue un accidente, por más cosas que me hubiera hecho nunca le hubiese causado daño. Nunca se me cruzó ni se me cruzará por la cabeza matar a alguien. En serio, no quería que pasara lo qué pasó. Pensaba en mi papá y no quería que lo culparan porque era su arma. Todos los días tengo la culpa de haber agarrado el arma en ese momento y no haber dejado que las cosas pasaran de otra forma. Estaba desesperada. Todo pasó por algo, porque quizá tenía que pasar", asegura Nahir.

Fue en la madrugada del 29 de diciembre de 2017. Nahir salió de su casa junto a Fernando. Después de una noche de sexo, ella agarró el arma que su papá dejaba siempre arriba de la heladera y ambos se fueron en una moto. Él al volante, ella lo abrazaba por detrás. En medio del viaje, ella lo hizo desviar de la avenida principal. En un pasaje oscuro ella le dio el primer disparo y luego lo remató en el piso.

"Siempre voy a llevar el dolor toda mi vida. Me siento mal porque ese día que busco olvidar terminó muriendo una persona joven. Ese peso lo llevaré toda mi vida. Yo hice el duelo que tenía que hacer", manifestó la joven asesina. Ayer por la tarde recibió en el penal la visita de sus padres Marcelo y Yamina y de su hermano menor. Este domingo 30 y mañana lunes 31 se repetirá el encuentro para festejar fin de año.

Esta semana recibió propuestas para ser entrevistada por medios de España, Chile y Uruguay. "Trato de no ver televisión ni escuchar las noticias, pero a veces es imposible porque siempre hay alguien que me dice que están hablando de mí", dice Nahir. Al periodista que la entrevistó en la cárcel, le preguntó: "¿Vos creés que soy una psicópata asesina? ¿No pensás que soy como Robledo Puch? Leí su historia, me gustaría ver la película. Sé que era un chico lindo que mataba por la espalda o mientras dormían. Y que está preso hace 46 años".

Nahir Galarza ya recibió al menos 4 propuestas para contar su historia en un documental o en una película, y también una amorosa. Fuentes judiciales y penitenciarias aseguran que autorizó cuatro veces la visita de Matias Caudana, el joven hijo de un narco detenido. Pero ella lo desmiente: "No tengo novio, ni lo conozco".