Nicolás Pachelo sostuvo en su indagatoria que uno de los abogados de la familia de María Marta García Belsunce puede estar involucrado en esta nueva imputación que ahora lo tiene preso desde el sábado, informaron fuentes judiciales.

Pachelo, quien ayer declaró durante dos horas y media, le dijo al fiscal de la causa, Martín Otero, que le parecía curioso que justo le imputen robos en el country Tortugas, donde el abogado Alejandro Novak también fue víctima de robos y le ganó al club una demanda millonaria.

Durante la causa que investiga el crimen de la socióloga en el country Carmel de Pilar, el abogado Novak fue defensor de Guillermo Bártoli, cuñado de María Marta. 

En su declaración indagatoria, y ante una pregunta de su abogado defensor, Roberto Ribas, Pachelo dijo que le parecía “un absurdo total” que en la casa en obra donde él había ingresado a orinar (la de Osvaldo Horacio Brucco, dueño de los restaurantes Gardiner, Happening y Tequila), tengan una caja fuerte con dinero y valores.

“Es por todo esto que me llama la atención los cuatro hechos que se me imputan, las fortunas que denuncian que les robaron desde dólares, euros, pesos, Rolex, oro, gargantillas, diamantes, zafiros, esmeraldas, barras de oro, armas. Me da la sensación que es un exceso absoluto”, afirmó el acusado.

Pachelo hizo así referencia a un fallo de la Justicia Civil de San Isidro en el que en 2014 el Tortugas Country Club, dos empresas de seguridad y una consultora fueron condenadas a pagarle a la familia Novak más de medio millón de pesos -cifra que podía ascender a unos 100.000 dólares con los intereses-, como responsables del robo que sufrieron el 31 de marzo de 2006 en su casa la suegra del penalista, sus dos hijas y dos empleadas domésticas, cuando él estaba de vacaciones con su esposa y fueron asaltadas por un grupo de encapuchados.

En tanto, al iniciar su declaración, el hombre se desligó del otro imputado, Ernesto Fabián Suárez, el cuidador de caballos que trabaja en Tortugas y está sospechado de haberle facilitado el ingreso y egreso para los ilícitos, al afirmar que no lo conoce.

Luego, realizó un relato del frustrado encuentro que tuvo el jueves 29 de marzo pasado con una amante a la que conoce hace 20 años y cuya identidad prefirió preservar.

“Está casada, no voy a decir su nombre para no exponerla”, afirmó el imputado, quien luego aclaró que acordaron el encuentro porque “el marido se iba de viaje por Semana Santa”.

“El jueves santo salí de mi casa entre las 12 y las 13. Le dije a mi novia que me iba a jugar al fútbol y me fui vestido con ropa deportiva”, relató. 

“Me dijo que me siente en el asiento atrás de ella para que al ingresar al Tortugas no me vea la seguridad, ya que ella estaba casada. Me dijo que me agachara e ingresamos al barrio”, afirmó.

Dijo que empezó a caminar por el country donde hacía 25 años había vivido con su padre, decidió salir a andar en bicicleta e incluso cambió de rodado porque la primera tenía "las gomas desinfladas".

Al regresar de su paseo, aseguró que le dieron “muchas ganas de ir al baño”, por lo que cruzó y se metió en “los arbustos de la primera casa” que encontró.

“Noté que la casa estaba en obra, totalmente vacía en su interior, con restos de obra. Ingresé por una puerta que estaba abierta, fui al baño de la planta baja y me retiré. Quiero aclarar que fue a la única casa a la que ingresé”, señaló.

Esta casa, donde quedó filmado merodeando y de donde hay otros videos en el que se ve que un delincuente se retira con una caja fuerte bajo el brazo y una valija, es la del empresario gastronómico Brucco, que denunció el robo de 32.000 euros, una pistola marca Glock, acciones de sus empresas y varias joyas.

Pachelo dijo que finalmente se reencontró con su amante, discutieron porque lo había hecho “hacer 50 kilómetros en colectivo” y no le había “dado bola” y él le pidió que lo llevara “a la parada de colectivo”, tras lo cual regresó a su departamento de Capital Federal alrededor de las 23.

Los fiscales de Pilar que hicieron la investigación, Otero y su colega Raúl Casal, están convencidos de que ese hombre es el mismo que también aparece grabado andando en bicicleta en el exterior y que ya fue reconocido como Pachelo por dos testigos.

Aparte del empresario Brucco, las otras tres víctimas de los robos ocurridos en Tortugas fueron Arturo Piano, director ejecutivo del Banco Piano; Jaqueline Ducoté, hermana del intendente de Pilar, Nicolás Ducoté; y el financista Christian Alan Guerrier.