En un boletín especial, el Centro indicó que Harvey se encuentra a 120 kilómetros de Corpus Christi, ciudad de unos 325.000 habitantes en la costa sur de Texas, y que llegó a la categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, de un máximo de 5, con vientos máximos sostenidos de casi 200 kilómetros por hora.

El presidente Donald Trump se encuentra en Camp David, el retiro oficial de los mandatarios estadounidenses en las montañas de Maryland donde tiene previsto pasar el fin de semana, en tanto el vicepresidente Mike Pence coordinará en Washington la respuesta al huracán, que podría convertirse en el más potente que alcanza la costa de Estados Unidos en los últimos 12 años.

El Centro de Huracanes mantiene asimismo un aviso de marejada de tormenta desde la localidad texana de Port Mansfield a la de High Island, lo que afecta a 1,4 millones de personas que residen en la costa sur del Golfo de México en Texas, mientras que otros doce millones se encuentran bajo aviso de vientos de tormenta tropical, incluyendo las populosas ciudades de San Antonio y Houston

Por la elevación a la categoría 3, el gobernador Greg Abbott declaró un "desastre preventivo" en 30 condados para acelerar el despliegue de ayudas, recursos y evacuaciones, y advirtió que los indocumentados no tendrán que mostrar identificación para acceder a los refugios.

La principal preocupación de las autoridades es la cantidad de lluvia y estiman "inundaciones catastróficas" en las ciudades de Corpus Christi, Puerto O'Connor, Riviera, Palacios, Matagorda y Freeport, todas en la costa. San Antonio y Houston seguirán el patrón de inundaciones tierra adentro.

Los temores de que Harvey quede de manera estacionaria durante muchas horas entre la costa de Texas y la ciudad de Houston eleva las predicciones de que será un evento devastador, con mareas mayores a un metro sobre el nivel normal.

Las autoridades emitieron una orden de evacuación obligatoria en siete distritos, mientras los científicos del Centro de Huracanes, con sede en Miami, alertaron sobre el "peligro extremo" que representa la marejada ciclónica, las intensas precipitaciones que arrastra y los vientos huracanados.

"La marejada ciclónica y los vientos de fuerza de huracán son nuestra mayor preocupación inicial" sobre Harvey, que, una vez que toque tierra, "durante días arrojará intensas lluvias con acumulaciones muy altas de agua a lo largo del centro y este de Texas", afirmó Scott Stripling.

El último ciclón que golpeó territorio estadounidense como huracán mayor (categoría 3) fue Wilma, cuando en octubre de 2005 azotó la costa suroeste de Florida y atravesó la península, donde dejó daños por 16.800 millones de dólares y cinco muertos, sobre un total de 22 fallecidos.