El estado de salud de Rocío Villarreal, la policía baleada en el intento de toma de la comisaría de San Justo, mantiene en vilo a los médicos del Centro Médico Fitz Roy. El parte médico de este viernes fue un tanto más alentador que el del jueves, pese a que el tema central sigue siendo el mismo: el daño medular es grave y eso hace dudar a los profesionales sobre si la mujer volverá a caminar.

Sin embargo, al director del Centro, Mario Schusterhoof, le llamó la atención el buen estado de ánimo que tiene la paciente. "Me dijo 'doctor, no se preocupe, lo importante es que estoy'. Eso nos llena de orgullo, de satisfacción y de esperanza al futuro", aseguró en rueda de prensa.

En el nuevo parte médico, el profesional informó que Villarreal evolucionó favorablemente de la intervención quirúrgica a la que fue sometida el jueves: "Está estable. Todo lo que no sea médula está muy bien. La operación de ayer está evolucionando muy bien. Los signos de los miembros inferiores siguen silenciosos, no hay mejoría, pero no esperábamos que la hubiera. El lunes empezaremos con el tratamiento de recuperación. Será larguísimo y requerirá mucho esfuerzo".

Además, contó el buen estado de ánimo que tiene Rocío: "Estoy asombrado de cómo recibió todo esto. Lo bien que se encuentra. Lo colaboradora. Me agarró la mano y nos agradeció a todos por cómo estábamos actuando".

Por último, Schusterhoof contó que otros pacientes con lesiones similares irán a visitar a la policía para contarle cómo fue la recuperación: "Le dije cuál es el futuro, que es incierto. Que vamos todos a luchar por lo mismo y que necesitamos la coloración de ella".