El funcionario policial descendió del patrullero y mientras la joven le manifestaba en pocas palabras lo que sucedía, vio que la pequeña estaba morada y que no respiraba. El policía la tomó en sus brazos y le brindó las primeras tareas de urgencia.

Luego la trasladó junto a su madre al Centro de Salud de la comunidad, ya que la mujer también se encontraba descompuesta. Al mismo tiempo, la pequeña Mía se iba recuperando y respiraba normalmente.

El oficial Guillermo Silaur relató lo sucedido “cuando estaba tratando de que la nena respire, volvió en sí y además de arrojar flema, que tenía porque estaba un poco resfriada, también observamos que era yerba lo que estaba en su boca”.

Además “su mamá me dijo que estaba jugando con su hermanito y seguramente, en ese momento, fue cuando consumió la yerba y al tragarla se ahogó”, afirmó el efectivo 

Finalmente, el agente se mostró satisfecho por la tarea realizada: “agradezco a Dios que me ayudó en esta situación y me pone feliz ver que, tanto la madre como la beba, se encuentran bien de salud”.