Tres disc jockeys comenzarán a ser juzgados este miércoles por la muerte por sobredosis de cocaína de una diseñadora de 24 años, ocurrida en 2009 en el partido bonaerense de Vicente López, y el padre de la víctima sospecha que a su hija la drogaron también con GHB, la llamada "droga de la violación". Los imputados son Lucio De Crocci (33), alias "Loopcio"; Lucio Rossi (28) y Rodrigo Puente (29), todos ellos djs en fiestas electrónicas, quienes serán juzgados por el "abandono seguido de muerte" de Aldana Vanesa Raquel Salama (24), una diseñadora textil que, además, era docente en un templo judío.

El debate comenzará el próximo miércoles a las 10, en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de San Isidro, situado en Ituzaingó 340, de ese partido de la zona norte del conurbano. Los tres acusados llegaron al juicio en libertad y, en base al delito que se les imputa, podrían recibir una pena de entre 5 y 15 años de prisión, según el artículo 106 del Código Penal.

Si bien en la causa no hay ninguna evidencia, Andrés Salama  aseguró que viajó a los Estados Unidos para investigar el tema y está convencido de que a su hija "la drogaron con GHB, la droga de la violación y no quedaron residuos porque después de treinta minutos no quedan rastros en el cuerpo".

El GHB (ácido gammahidrobutirato), también mal llamada en Latinoamérica "éxtasis líquido", es una droga líquida que se vende en pequeños frascos de vidrio con una dosis estándar de 40 mililitros y suele suministrarse mezclada con bebidas alcohólicas y que está asociada, al igual que el éxtasis y la ketamina, al ámbito de las fiestas electrónicas.

"He viajado a Estados Unidos a estudiar a fondo este tema y tengo la sospecha de que a mi hija pudieron haberla drogado con esta sustancia, aunque va a ser imposible poder probarlo en el juicio", dijo Andrés Salama, padre de la víctima. El hombre reveló que en el caso de su hija tiene "la sospecha" de que quienes la acompañaban esa noche "le pudieron haber colocado sin que ella se diera cuenta cocaína y GHB en la botella de Gatorade que Aldana se había comprado en una estación de servicio".

Salama explicó que el GHB "es la droga de la muerte pero la denominan la droga de la violación porque la persona queda en aparente estado de lucidez pero sin voluntad, y si sobrevive, cuando se le va el efecto, no recuerda nada de lo que le pasó". "Recién ahora, a ocho años de la muerte de mi hija, se empezó a hablar de GHB, aunque hay muy pocos que conocen del tema. Para mí fue una lucha y me tomaban por loco", agregó el padre de la víctima, que armó dos fundaciones en los Estados Unidos dedicadas a la temática y está trabajando en los reactivos para detectar esta sustancia "para poder salvar vidas".

De Crocci, Rossi y Puente, quienes eran amigos entre sí, fueron beneficiados en su momento por la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro, que revocó la elevación a juicio y ordenó su sobreseimiento. Pero ese fallo fue apelado por la fiscalía y revocado por el Tribunal de Casación Penal bonaerense, que ordenó que el caso se dirima en un debate oral.

El hecho que se ventilará en el juicio ocurrió durante la madrugada del 19 de diciembre de 2009 dentro de la casa del imputado Rossi, ubicada en San Martín al 1200, de la localidad de Florida, partido de Vicente López. Hicieron "un solo llamado al 911" en el que no informaron sobre el consumo de cocaína; "la víctima entró fallecida al hospital" y "si la muerte fue a la 1.30 y el primer llamado lo hicieron a la 1.49, dejaron a la víctima durante 19 minutos sin atención médica".

Además, el fiscal sostiene que "no fueron al hospital (público) por miedo a ser denunciados" ni a "la comisaría ubicada en las inmediaciones" y que "todas sus acciones tendieron al ocultamiento".