Pese a estar esposado, Diego David Gurich, de 40 años, logró quitarle el arma y balear a un Policía bonaerense cuando era bajado de un patrullero en el playón del Hospital Mercante de la localidad bonaerense de José C. Paz. En las últimas horas, el acusado se negó a declarar y seguirá detenido.

 

 

Gurich fue indagado por el fiscal Martín Viscovich, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N°22 descentralizada de Malvinas Argentinas, pero decidió no declarar y continuará arrestado imputado por “homicidio agravado en grado de tentativa”, por el que podría recibir una condena de entre 10 y 15 años de prisión.

Fuentes policiales indicaron que el acusado es un “experto en seguridad” y que cuenta -entre junio de 2020 a marzo pasado- con al menos cinco denuncias o causas previas iniciadas en la Comisaría de la Mujer de José C. Paz, tres por infracción a la Ley 12.569 de Violencia Familiar o dos por “desobediencia y amenazas”.

 

El policía baleado, identificado como el sargento Lucas Sanabria, permanecía internado en el mismo Hospital Mercante donde ocurrió el incidente, aunque “fuera de peligro”. El suboficial fue intervenido quirúrgicamente este jueves tras el impacto de la bala que le perforó el intestino grueso pero no afectó la médula espina.

Así ocurrió el violento episodio en que un policía fue baleado con su propia arma 


El episodio fue registrado cerca de las 13.30 de este jueves en el hospital Mercante, ubicado en Doctor René Favaloro al 4.700 de la mencionada localidad del noroeste del conurbano, adonde efectivos del Comando Patrulla de esa jurisdicción trasladaron a Gurich. El hombre había sido aprehendido luego de un presunto incidente de violencia de género con una mujer.

Gurich fue bajado del patrullero esposado con las manos hacia atrás y llevado por el sargento Sanabria, con el objetivo de realizar el precario médico correspondiente dentro del centro de salud.

En esas circunstancias, el detenido comenzó a forcejear con el policía y luego le sustrajo su arma reglamentaria con la que efectuó tres disparos, aunque uno solo impactó en el abdomen del sargento, situación que quedó registrada en una cámara de seguridad del hospital.

Sanabria cayó de inmediato al suelo y se arrastró hacia la entrada del centro de salud, mientras que el agresor fue reducido por dos uniformados que lo tiraron al suelo y le quitaron la pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros.

Los informantes contaron Gurich estaba muy alterado al momento de ser trasladado en los asientos traseros del patrullero, al punto que a patadas y cabezazos terminó arrancando el enrejado que divide el habitáculo de atrás con el delantero de los policías.

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