Cumple una condena por abuso y fue acusado de matar a una pareja a hachazos hace más de 12 años
Durante una audiencia desarrollada este martes, el presunto asesino fue formalmente acusado del sangriento hecho ocurrido en julio del 2013 en Santa Rosa. Actualmente, cumple una pena por abuso sexual.
Adrián Alejandro Sarandón, el hombre que sería el autor del doble crimen de Luis Epifanio y Graciela Torrent, un matrimonio asesinada a hachazos, se negó a declarar este martes, durante una audiencia en la que fue formalmente acusado por el sangriento hecho ocurrido en junio del 2013 en la ciudad de Santa Rosa, La Pampa.
El presunto asesino, que cumple una condena por abuso sexual, fue imputado tras la coincidencia de su perfil genético con material hallado en la escena del doble homicidio, lo que permitió un giro en la causa, luego de más de una década sin novedades en la investigación.
El fiscal general Guillermo Sancho, confirmó que este avance “pone fin a un caso que parecía condenado a la impunidad”, según informó el medio local El Diario de La Pampa.
La jueza María Elena Gregoire hizo lugar al pedido de la fiscalía y ordenó la prisión preventiva de Sarandón hasta la finalización del proceso, una medida meramente formal, ya que está condenado con una pena que rige hasta 2033.
Sin embargo, la imputación actual por “doble homicidio doblemente agravado”, podría significar la pena de prisión perpetua.
Además, se ordenaron dos medidas solicitadas por el fiscal Sancho. Le harán una muestra genética actual a Sarandón, para cotejarlas con los dos resultados genéticos rescatados de la escena del crimen: el ADN hallado en una colilla de cigarrillo y en un celular Nokia que pertenecía a Epifanio.
El sangriento doble asesinato de Luis Epifanio y Graciela Torrent fue descubierto por Lucía, nieta de la pareja, quien los encontró muertos a hachazos en su vivienda de la avenida Luro. El arma homicida, un hacha que la pareja usaba para cortar leña, fue encontrada en el lugar.
La División Criminalística de la Policía trabajó en la escena, obteniendo perfiles genéticos de diversas pruebas y por el caso estuvieron sospechados un grupo de menores de edad del barrio Atuel. Sin embargo, en aquel entonces, La Pampa no contaba con un laboratorio de genética forense, lo que obligó a enviar las muestras a Buenos Aires.
Crónica Policiales: todas las noticias de hoy
