Desgarrador relato de una amiga íntima de la mujer asesinada en Hurlingham

Yésica contó cómo fueron los días de angustia por la desaparición de Ariana Palacios en Hurlingham y deseó que el asesino "se pudra en la cárcel". Escuchá su testimonio.

Conmocionada y abatida por el terrible desenlace de su amiga íntima, así se la veía a Yésica frente a las cámaras. Con su hijita en brazos, la mujer navegó su relato entre la tristeza más prounfa y la bronca a flor de piel por lo ocurrido con Ariana Palacios: "No se lo que pasó por la cabeza de ese enfermo hijo de puta", disparó. 

"Me cansé de llamarla, ella era muy activa en redes sociales, muy simpática y de un día para el otro se borró raro porque su hija Luli era todo para ella", comenzó relatando.

"Esta súltimas semanas pensé que no la cruzaba porque los horarios de trabajo pero hace dos semanas no la veía y empecé a investigar, a hablarle a las amigas y estábamos todas en la misma. Pensábamos que algo le había pasado porque no era de borrarse y menos con la hija. Yo pregunté por ella y el padre me dijo que se le había roto el celular: no le creí desde  el primer día", explicó.

"Que pague, vas a pagar por mi amiga, no hay justificación no se lo que pasó por la cabeza de ese enfermo hijo de puta. Eran una familia que quería dar el ejemplo nunca había nada para hablar porque mostraban una figura pero hoy demostraron ser una basura. Ojalá te mueras en la cárcel", dijo entre llantos.

Yésica fue la que recibió el supuesto mensaje de Ariana aunque nunca pensó que era ella: "Mandaron un mensaje de un teléfono desconocido, que no era de ella y que seguramente fue el padre. Me di cuenta que no era ella porque se despedía como Aru no como Ariana", ejemplificó.

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En tanto, otra amiga de Ariana dijo "la policía no nos tomaba la denuncia". "No había forma de encontrarla. La gente le preguntaba al padre qué sabían de ella y él contestaba de mala manera, tenía malas contestaciones y no daban explicaciones decían que estaba todo controlado", contó.

La última vez que hablé fue la semana del 28 de agosto. "Ella me contó todo lo que tenía que hacer, iba a venir a mi casa diciendo que había tenido una discusión muy fuerte con su mamá pero nunca apareció nunca llegó a contarme. Ese día estaba muy mal", relató.

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