Escandalosa audiencia por el caso Maradona: denuncian que fiscales se "olvidaron" de llevar pruebas para empezar un juicio
El abogado de uno de los acusados firmó que los fiscales no presentaron las pruebas en la audiencia preliminar, impidiendo fijar la fecha del debate por jurados.
La causa por la muerte de Diego Armando Maradona vuelve a ocupar el centro de la escena tras un nuevo episodio judicial. En las últimas horas, el abogado Rodolfo Baqué, defensor de la enfermera acusada Dahiana Gisela Madrid, denunció que los fiscales "se olvidaron" de llevar las pruebas a la audiencia preliminar, lo que impidió fijar la fecha del juicio por jurados.
El letrado sostuvo que los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, quienes también encabezan la acusación en el juicio principal, no presentaron el material probatorio necesario durante la audiencia realizada en los Tribunales de San Isidro.
Según explicó Baqué, la falta de pruebas impidió que la jueza María Coehlo, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal N°7, pudiera avanzar en el proceso que tiene a Madrid como imputada.
"Los fiscales son la teocracia de Irán", lanzó el abogado, y calificó la situación como un "escándalo", al remarcar que "a cinco años y cuatro meses" del fallecimiento del exfutbolista todavía no comenzó el debate oral. Asimismo, apeló a una recordada frase de Maradona para cuestionar el desempeño de los representantes del Ministerio Público: "Se les escapó la tortuga".
Madrid se desempeñaba como enfermera junto a Ricardo Omar Almirón en el country San Andrés, donde el exjugador fue encontrado muerto el 25 de noviembre de 2020, como consecuencia de un edema agudo de pulmón y una insuficiencia cardíaca.
En paralelo, el 17 de marzo comenzará el segundo debate oral y público de la causa, en el que se determinarán las responsabilidades del neurocirujano Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; el coordinador de enfermeros Mariano Perroni; la jefa de Swiss Medical a cargo de la internación domiciliaria en Benavídez, Nancy Edith Forlini; el médico clínico Pedro Di Spagna; y el ya mencionado Almirón.
Los acusados enfrentan cargos por presuntamente haber actuado con "deficiencias, imprudencia y desidia" en la atención domiciliaria de Maradona tras su cirugía de cabeza, lo que -según la acusación- habría contribuido a su muerte.
El juicio principal contra los siete profesionales de la salud está centrado en el delito de homicidio simple con dolo eventual, en el marco de una presunta negligencia médica.

