Javier Faroni dijo que su empresa operó bajo órdenes directas de la cúpula de la AFA
El empresario aseguró que la firma TourProdEnter LLC actuó como agente comercial siguiendo instrucciones de Claudio Tapia y Pablo Toviggino. La Justicia investiga desvíos millonarios a sociedades offshore y empresas vinculadas al entorno de la entidad.
En el marco de la investigación judicial por irregularidades en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el empresario Javier Faroni ratificó que su empresa, TourProdEnter LLC, funcionó estrictamente como un agente comercial que ejecutaba órdenes emanadas de la presidencia de Claudio "Chiqui" Tapia y de la tesorería a cargo de Pablo Toviggino.
Faroni, quien se presentó voluntariamente ante el juez Luis Armella el pasado 16 de enero, negó cualquier tipo de irregularidad administrativa.
Según su defensa, la firma con sede en Miami -que gestionó aproximadamente 260 millones de dólares en derechos de imagen de la Selección Argentina desde 2021- operaba bajo contratos que establecían una comisión del 30% sobre cobros y pagos, acuerdo que contaba con el aval directo de las máximas autoridades de la AFA.
La lupa judicial sobre los fondos
La Justicia Federal analiza el posible desvío de al menos 42 millones de dólares hacia sociedades consideradas "fantasmas", tales como Soagu Services LLC y Marmasch LLC.
Las pericias se centran en documentos secuestrados en la sede de la calle Viamonte, donde se hallaron conexiones entre las transferencias de TourProdEnter y empresas vinculadas a la familia de Toviggino, incluyendo pagos a firmas del sector ecuestre y a la sociedad SOMA SRL.
Asimismo, la investigación detectó documentación de Real Central SRL -dueña de una propiedad de alto valor en Pilar vinculada al tesorero- mezclada con papeles oficiales de la asociación, lo que ha intensificado el seguimiento de la ruta del dinero.
Alcance internacional y defensa
El juez Armella ha solicitado información bancaria a los Estados Unidos y analiza ramificaciones en Paraguay, tras detectar fondos vinculados a Faroni destinados a la firma Paraguay Logistic Services S.A.
Por su parte, el abogado de Faroni, Maximiliano Rusconi, sostuvo que la estructura de la empresa en el exterior era legal y permitía evitar los controles cambiarios locales, facilitando la operatividad de los contratos internacionales de la Selección.
Desde el entorno del empresario califican la causa como una "operación política" destinada a desestabilizar la actual gestión del fútbol argentino, mientras la justicia continúa con las pericias sobre los dispositivos electrónicos secuestrados.

