Juicio por Loan: qué dijo el papá de Benítez sobre la remera que llevaba su hijo el día de la desaparición
Alfonso Benítez declaró cómo vio a su hijo el día de la desaparición del nene. La polémica por la ropa secuestrada.
Una nueva e impactante jornada se vivió en el marco del juicio por la sustracción y ocultamiento del Loan Peña en Corrientes. Desde las instalaciones del Escuadrón 48 de la Gendarmería Nacional, Alfonso Benítez, padre de uno de los principales imputados, rompió el silencio ante el tribunal y reconstruyó minuciosamente los tensos momentos posteriores a la desaparición del nene.
Su testimonio, centrado en los movimientos de su hijo Antonio Benítez, arrojó luz sobre las primeras horas de desesperación y sumó un inesperado foco de conflicto en la sala de audiencias.
El relato del testigo comenzó situándose en la tarde del trágico día, cuando recibió una comunicación telefónica que lo alertó. Según detalló, se encontraba en su vivienda de la localidad de 9 de Julio cuando recibió el llamado de su hijo, quien se mostraba visiblemente alterado.
En un primer instante, el hombre pensó que se trataba del extravío de un caballo, pero la cruda realidad lo golpeó cuando Antonio le aclaró que quien faltaba era un menor de edad.
Ante la alarmante noticia, la inmediata reacción del padre fue sugerirle: "Le dije que busque en los pozos, porque en ese lugar está lleno, y me respondió 'ya busqué por todos lados'. Estaba asustado".
La desesperada búsqueda nocturna y el misterio de la ropa La reconstrucción de los hechos continuó con el momento exacto en que el acusado se presentó en el domicilio de su padre en busca de elementos de asistencia.
Al caer la noche y frente a la falta de resultados en el campo, Antonio acudió a la propiedad familiar con el único objetivo de conseguir una herramienta para iluminar la vegetación.
"Vino a mi casa y me pidió una linterna para buscar a la criatura por el monte y se la entregué", remarcó Alfonso ante las preguntas de los defensores, exponiendo el estado de pánico en el que se encontraba el sospechoso en ese instante antes de regresar hacia la ruta.
La discusión sobre la remera del imputado
Uno de los puntos clave de la declaración giró en torno a la vestimenta que llevaba el procesado durante esa confusa jornada de rastrillajes. Al ser consultado sobre este detalle, el testigo ratificó de forma contundente que su hijo vestía "una remera azul oscuro" y agregó que en su casa "no dejó nada, ni tampoco se cambió".
Esta afirmación resultó crucial para la estrategia de la defensa, que busca determinar con precisión la cadena de custodia de los elementos probatorios incorporados a la causa penal.
El clima en la sala se volvió sumamente espeso y derivó en fuertes cruces cuando la defensa técnica del imputado solicitó exhibir la prenda de vestir que las fuerzas de seguridad secuestraron al momento de la detención.
En ese preciso instante, se detectó un grave error de archivo en los elementos de prueba, lo que desató el reclamo inmediato del abogado defensor. El abogado planteó formalmente que la indumentaria presentada no correspondía a la utilizada por su cliente, argumentando diferencias notorias en los estampados y diseños a pesar de la similitud en la tonalidad.
"Mi defendido dice que esa no es la remera, no tenía ese dibujo, el color es parecido, pero no es el elemento secuestrado", afirmó el defensor.
Hacia el cierre de la audiencia, y luego de que el Ministerio Público Fiscal profundizara en las contradicciones del caso, Alfonso intentó desvincular a su hijo del destino final del menor.
"Antonio cuando vino a mi casa estaba solo y asustado porque se perdió la criatura. Después volvió a la ruta a buscar", destacó.
Los padres de la víctima, María Noguera y José Peña, siguen de cerca cada declaración con la dolorosa esperanza de obtener respuestas definitivas sobre el paradero de su hijo.

