La furia de la prima de la joven asesinada y enterrada contra la familia del acusado
Este pariente de Camila Aldana Tarocco acusó al clan del presunto femicida de entorpecer la búsqueda de la chica y de encubrirlo en el crimen. ¡Mirá lo que dijo!
El hallazgo del cuerpo de Camila Aldana Tarocco conmocionó a la comunidad de La Reja, en el partido bonaerense de Moreno, donde ella vivía. Una de sus primas acusó a la familia del único detenido por el crimen, Ariel González, de entorpecer la búsqueda y de encubrirlo: "Tu hermano le arrebató la vida, ¿no pensaste en tus sobrinos? Que te quede bien claro que se va a hacer justicia".
Daiana Franco denunció en su perfil de Facebook a la familia de González apenas unas horas después de que una brigada policial con canes rastreadores detectó tierra removida entre unos pastizales de un descampado, en Monsegur y San Cayetano, donde luego encontró el cádaver de la joven de 26 años, a dos de la casa del acusado, con quien Camila tenía dos hijos de 5 y 7 años.
En ese sentido, la prima de la víctima acusó a la hermana de González de "hablar mal" y decir "mentiras" sobre Camila para "defender" al sospechoso, el único detenido hasta el momento por el femicidio. "Tu hermano le arrebató la vida, ¿no pensaste en tus sobrinos? Mal parida vos y toda tu familia, son todos iguales, pero que te quede bien claro que se ve a hacer justicia por Camila", afirmó la chica.
“La madre de Ariel también es una asesina porque es cómplice de lo que hizo su hijo”, aseveró Daiana en diálogo con la prensa, al tiempo que lamentó no poder darle el último adiós a su prima, ya que no están permitidos los velorios masivos en este momento de cuarentena: “Este hombre no nos dio ni la oportunidad de darle el último adiós”.
Camila estaba desaparecida desde la mañana del sábado 4 de abril y el lunes 6, su familia radicó una denuncia por averiguación de paradero, que dio inicio a la investigación.
El 8 de abril, la fiscal 3 de Moreno-General Rodríguez, Luisa Pontecorvo, dispuso el arresto de González, quien declaró en esa oportunidad que había estado con ella hasta el sábado a la mañana, ya que pasaron la noche juntos y luego la acompañó hasta una parada de colectivos.
Según el acusado, cuando se despidieron, la víctima iba a retirar de un cajero automático los 10 mil pesos del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) que el Gobierno Nacional otorga a los trabajadores del sector informal mientras está vigente la cuarentena por el coronavirus.
Pero sus dichos no convencieron a la fiscal, quien lo dejó detenido como sospechoso al determinar, además, que había violado el arresto domiciliario que la Justicia de General Rodríguez le había otorgado en una causa en la que estaba acusado por lesiones y amenazas contra la propia joven.
Según las fuentes, Camila lo había denunciado el año pasado por violencia de género, aunque esta no era la única causa penal en su contra, ya que arrastraba otras desde 2013, entre ellas por robo agravado.
Las sospechas sobre González se acrecentaron cuando la funcionaria judicial estableció que el dinero del IFE depositado en la cuenta de la joven no había sido extraído ni se había realizado ningún movimiento, es decir que Tarocco nunca había llegado al banco.
Durante esta jornada, con la luz del día, la fiscal ordenó una nueva inspección en el lugar del hallazgo del cuerpo y la búsqueda de pruebas que puedan incorporarse a la causa.
En un allanamiento realizado en la casa del acusado, los investigadores secuestraron una pala con tierra seca y otras pertenencias de la joven, aunque no lograron localizar aún su teléfono celular.
Para el jueves, la fiscal tiene previsto indagar al sospechoso, una vez que tenga el resultado de la autopsia y de otras diligencias en su poder.
Antes de ser asesinada, Camila mantenía una relación sentimental con un ex soldado voluntario que fue inicialmente demorado, aunque, tras declarar, quedó libre pero bajo investigación.
Los hijos de la víctima y el acusado, en tanto, están al cuidado de familiares de González, con quienes vivían previo al hecho.

