Horror en Tres de Febrero: los tatuajes, la clave para reconocer el cuerpo decapitado
Lo descubrieron los vecinos en la localidad de Ciudadela. En las últimas horas se encontró el resto del cuerpo de la víctima. Se sospecha de un ajuste de cuentas.
El último lunes, un grupo de vecinos del barrio de Ciudadela, partido de Tres de Febrero, encontró un bolso con una cabeza humana con sangre. Se trataría de un hombre que aparentemente murió por un ajuste de cuentas, y previo a su muerte fue torturado y decapitado. Las pistas que persiguen los investigadores apuntan a un crimen vinculado al narcotráfico.
En la jornada del último lunes se conocieron las imágenes de un video que muestra a dos personas a bordo de una moto, una de ellas se baja para descartar el bolso en un contenedor de la esquina de Buenos Aires y Boquerón. Por el momento hay un detenido por el brutal crimen.
Allí se descubrió la cabeza de un hombre de entre 20 y 40 años, según manifestaron fuentes policiales a la prensa.
En las últimas horas se descubrió el resto del cadáver en una pensión que funcionaba como "aguantadero" para la venta de drogas, ubicada en la calle San Martín al 200.
Ante la denuncia de una vecina al 911, agentes de la DDI de San Martín se acercaron al lugar para corroborar el dato. Precisamente allí estaba el cuerpo: tenía signos de haber sufrido varios golpes.
Tras el descubrimiento, el cadáver fue trasladado a la Morgue de San Martín para llevar adelante la autopsia. Allí se descubrió que el hombre tenía un tatuaje debajo de una oreja, lo que sería un dato clave para los investigadores para intentar descubrir de quién se trata y si estaba vinculado con el mundo del narcotráfico.
La necropsia arrojó datos sobre el cadáver del hombre: tenía lesiones compatibles con "traumatismo de cráneo". Respecto a la decapitación, los investigadores señalaron a la prensa que se trató de "un corte desprolijo, como si lo hubieran atacado a machetazos".
Los investigadores señalaron que el hombre tenía “pelo negro” y de "tez trigueña".
Por el momento, la investigación quedó caratulada como "homicidio" y se sospecha que se trató de un crimen vinculado al mundo del narcotráfico y un posible ajuste de cuentas.

