Murió una joyera asaltada en La Plata
Graciela Lasca estaba en coma y con asistencia respiratoria mécanica en el Hospiral San Martín. El robo le provocó un cuadro de hipertensión que le generó un coágulo cerebral. Por el hecho no hay detenidos ni autores identificados.
La mujer de 73 años que fue asaltada y maniatada el pasado jueves en su joyería de La Plata murió este domingo en el Hospital San Martín luego de permanecer internada en grave estado durante tres días.
Graciela Lasca falleció poco después de las 10 de la mañana tras sufrir un derrame cerebral, según informaron fuentes oficiales.
El parte médico indicó que Lasca sufrió "un infarto cardíaco, encontrándose en estado de coma profundo y con asistencia respiratoria mécanica". Se le observó además un "coágulo en el tronco cerebral que no era quirúrgico", reportó El Día.
En un principio, el personal médico descartó que las lesiones de la zona craneal fueran producto de los golpes recibidos en el asalto. Y más bien tendrían relación con un ACV.
El diágnostico de la mujer no era optimista."Sólo nos queda esperar a que nos llame del hospital para avisarnos del desenlace, porque los médicos ya nos dijeron que su cuadro de salud es irreversible", había dicho el pasado viernes su hijo, Flavio Altomare.
Por el hecho aún no hay detenidos ni autores identificados. Los investigadores por estas horas buscan determinar si el asalto fue perpretado por uno o más delincuentes. Y aunque la mujer fue encontrada por su hijo maniatada en el garage de su casa, al lado del local, alrededor de las 16.30 del pasado jueves, tampoco hay precisiones sobre la hora exacta del robo.
Altamore recordó que encontró a su madre tirada en el piso de su cada, que puerta mediante comunica con la joyería, ubicada en 63 entre 15 y 14. Según describió, "estaba al lado de una silla, atada de pies y manos e incosciente".
En su testimonio contó que la mujer siempre tomó recaudos, como abrirle la puerta del local solamente a clientes conocidos. "A quienes le despertaban sospechas los atendía por una ventanita de vidrio. Por eso ignoramos cómo fue que entraron", indicó.
"Lo que me indigna realmente es que la hayan atado de pies y manos para provocarle miedo cuando no hacía falta. Es una señora mayor, que no llega a pesar 56 kilós", subrayó.
Y agregó: "Con haberla encerrado en el baño ya era suficiente. Pero la maniataron y al verse así, más el susto por el asalta, le causaron un estado de estrés que derivó en que sufriera un pico de hipertensión".
Ahora los investigadores, además de identificar al o los autores, deberán determinar la caratula de la causa, ya que la muerte de Lasca se desencadenó a causa de una descompensación por la situación de estrés que implicó el robo.

