Quién es "el carnicero de Giles", el temible asesino serial que se escapó de la cárcel
Tienen 66 años y hace 29 que está presó. Mató a sus padres, sus hermanos y su tía. Estudia derecho.
Luis Fernando Iribarren, de 66 años es uno de los asesinos seriales del país y también uno de los que más años lleva detenido. El miércoles salió la Unidad Penitenciaria 26 de Olmos rumbo a sus clases en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Plata y no regresó más.
Hace 29 años que estaba tras las rejas y se lo conoce como "El Carnicero de Giles” por el asesinato de toda su familia por lo que fue condenado a cadena perpetua. Pero desde 2022 contaba con beneficio de una salida transitoria otorgada para estudiar derecho, no hubo problemas hasta el miércoles. Se inició un operativo de búsqueda a cargo de la Policía de la provincia de Buenos Aires.
En 1995 vivía en San Andrés de Giles. Alcira Iribarren, una mujer de 63 años tenía cáncer y nadie sospechó cuando su sobrino Iribarren, afirmó que había viajado para tratarse en la Ciudad de Buenos Aires y fallecido por la enfermedad. Per al tiempo los vecinos sintieron un olor desagradable e hicieron la denuncia.
Iribarren, que tenía 36 años, confesó a los policías que la había matado de varios hachazos en la cabeza. “Me jodía que sufriera, y la maté por piedad”, declaró y relató que cavó una fosa en el patio del hogar donde vivían y la enterró.
Pero no fue todo que confesó. En 1986 había matado a toda su familia. El homicidio múltiple había ocurrido una madrugada de fines de julio de 1986. Las víctimas eran su padre, Luis Juan Iribarren, de 49 años; a su madre Marta Langebbein, de 42, y a sus hermanos Marcelo, de 15, y María Cecilia, de 9.
“Todos se sentaron a la mesa para cenar menos yo, porque había discutido con mi papá. Entonces, salí a la puerta a fumar y pensar como hasta las tres de la madrugada”, dijo al juez de instrucción Eduardo Costía y agregó "maldito el momento en el que entré, ahí vi la carabina”.
El crimen de su familiaDecidió entrar a la casa mientras todos dormían, fue primero a la pieza que compartía con su hermano y vio una carabina apoyada contra la ventana. Sin pensarlo, agarró el arma cargada, entró a la pieza de sus padres y su hermana, cerró los ojos y disparó “dos o tres tiros” contra cada uno.
Luego regresó al dormitorio en el que estaba su hermano y le pegó un tiro. Los enterró los cuerpos en una fosa a 40 metros de la casa en la que vivían. Convenció a todos sus vecinos que los cuatro habían huido a Paraguay al no poder saldar una deuda.
La mamá de Iribarren era directora de una escuela, el padre se dedicaba a las tareas del campo vivían con sus hijos en Tuyutí. El mayor se había mudado en su adolescencia con sus tíos a San Andrés de Giles.
"Todos se habían puesto en contra mío. Vivíamos en un clima de tensión y distanciamiento", declaró ante el juez y reveló que luego de matar a su hermano le cerró los ojos y le dijo: "Negro, por qué te hice esto si yo te quería". La policía tardó dos meses en hallar los cadáveres, a metros de un chiquero de chanchos.
Durante 9 años nadie sospechó de él. Estuvo en pareja desde los años 1991 a 1993 y tuvo dos hijos. Tras confesar los cinco homicidios nen 1995 quedó preso y terminó siendo condenado a reclusión perpetua por matar.
En la cárcel, estudió, se casó, tuvo buena conducta y varias veces intentó obtener su excarcelación. Su caso inspiró una canción de Los Fabulosos Cadillacs.
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