Por Gabriel Calisto 
@gcalisto 

En el tramo final de su campaña, María Eugenia Vidal redobla su estrategia rumbo a las generales del domingo, que definirán si logra una reelección en la provincia de Buenos Aires. En una entrevista exclusiva con Crónica, reconoce errores de su gestión y destaca el cambio de actitud luego de las primarias de agosto.

-En el programa de Santo Biasatti hizo como autocrítica que tardaron demasiado en salir a ayudar a las pymes por la crisis. ¿Podría ampliar esa idea...?

-En marzo del año pasado. Mi primer paquete de medidas fue en mayo o junio. Desde la percepción de quienes votaron el 11 de agosto eso no fue suficiente. Ahora, uno puede hacer autocrítica como hace nuestro espacio, pero lo que no se puede cambiar es lo que uno es. Y este domingo no sólo se elige cómo llegamos a fin de mes. Los bonaerenses vamos a definir en qué país van a vivir nuestras familias, se elige una forma de ejercer el poder, un Estado que dé muestras de pelear contra el narcotráfico y las mafias. Eso tiene que ver con valores, y no se puede cambiar.

-Dijo que que no se arrepiente de haber desdoblado por el gasto que hubiera significado. ¿Se puede leer como un mensaje para otros gobernadores que sí lo hicieron?

-No, yo hablo de la realidad que conozco que es la de la provincia. Los 3.000 millones que hubiese costado esa medida los usamos no para especular sino que están hoy en descuentos del Banco Provincia, en adelantos de la cláusula gatillo a los docentes. Como dije antes, los valores están antes que la necesidad política.

-Pero entró en un partido más complicado que otros, que no se pusieron la camiseta...

-A mí me gustan las peleas difíciles. Nadie creía que podíamos ganar en 2015. Mientras todo el sistema político me cerró las puertas, la gente me abría cuando tocaba el timbre. Estoy acostumbrada a dar peleas difíciles porque no lo hago sola, sino con los bonaerenses.

-Habló de la sorpresa de su victoria en 2015, y junto con esa vinieron otras en municipios. Hoy esos intendentes fomentan el corte de boleta. ¿Le molesta eso?

-No hay que subestimar el voto de la gente. El que decide es el bonaerense en el cuarto oscuro. Por eso cuando nos eligen no es un cheque en blanco, y cuando no, tenemos que poder hacer la autocrítica para entenderlo, y no echar culpa a otros.

-¿Considera que en 2015 hubo un hartazgo contra el kirchnerismo que impulsó su lista, y hoy hay un hartazgo contra Macri que la frena?

-No creo en los votos anti. En 2015 hubo un voto de esperanza, y esa esperanza en estos años pudo verse resentida o dañada, pero los valores que nos llevaron a elegir el cambio no se modificaron. La honestidad, el creer en el esfuerzo. El Obelisco el sábado fue una muestra, lo vi en Tigre hoy también.

-¿La sorprende la cantidad de gente que fue a las marchas?

-Creo que esos argentinos no buscan un líder mesiánico, no quieren prepotencia. Sería un error creer que están ahí por un espacio político. Expresan algo más profundo que eso, y por eso puede haber un cambio en las urnas el domingo que viene. Y yo voy a luchar por los bonaerenses, sea cual sea el lugar en el que me ponga la gente.

-Habló del lugar en el que la ponga la gente. Usted decía antes que Mauricio le pidió estar en tal lugar. A partir del lunes, ¿va a ser Macri su jefe político?

-Mauricio me propone, pero la que te elige es la gente. Y la provincia se convirtió en mi cuarto hijo, y eso no lo cambia una elección.

-Se lo preguntaba porque en algunos sectores la proyectan como una figura nacional de la oposición.

-Yo no especulo. No lo hice ni lo voy a hacer. Confío en que los bonaerenses nos van a dar otra oportunidad.

Ver más productos

María de Jesús Buen Pastor, en el recuerdo de la iglesia católica.

La iglesia recuerda hoy a beata María de Jesús Buen Pastor

Macri planea resolver la transición por decreto

Macri planea resolver la transición por decreto

El Vaticano contra “la manipulación de la religión”

El Vaticano contra “la manipulación de la religión”

Ver más productos